La mejor temporada de 'American Horror Story' es el juego metarreferencial de 'Roanoke', la sexta
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La mejor temporada de 'American Horror Story' es el juego metarreferencial de 'Roanoke', la sexta

El estreno en Disney+ de la temporada 11 de 'American Horror Story' nos lleva a preguntarnos cuál es su mejor temporada, y aunque la segunda tiene muchos fans, la merecedora de ese título es 'Roanoke', la sexta, por su juego metarreferencial.

Por Marina Such - 28 Dec 2022

La naturaleza antológica de American Horror Story ha querido decir que sus temporadas han tenido un nivel bastante irregular. La undécima, que llega hoy a Disney+, casi está más cerca de American Crime Story con su historia de asesinatos entre la comunidad gay de Nueva York a principios de los 80, y lo cierto es que ha hecho mucho menos ruido de lo que suele ser habitual en la creación de Ryan Murphy. También es verdad que las series tan longevas tienen muchas más dificultades para mantenerse relevantes en la conversación de series durante tanto tiempo.

Sin embargo, ese estreno sí que nos hace plantearnos cuál ha sido la mejor temporada de American Horror Story y, también, cuál puede ser un visionado interesante para espectadores que nunca se hayan acercado a ella. Para muchos fans, ese calificativo solo se le puede aplicar a la segunda, Asylum, que conseguía casar con coherencia una trama con psiquiátricos dirigidos por monjas en los años 50, asesinos en serie, posesiones demoniacas, nazis y Jessica Lange cantando The name game.

Se puede debatir que sea la mejor con Roanoke, la sexta, estrenada en 2016 y en un momento en el que Murphy había conseguido obsesionar de nuevo al público estadounidense con el caso de O.J. Simpson gracias a la primera entrega de American Crime Story. Llegaba también después que Hotel, la quinta temporada, hubiera sido defenestrada por crítica y público, por lo que Murphy y compañía tenían el reto de atrapar de nuevo a su audiencia y, a lo mejor, conseguir algunos fans. Y se encomendaron a lo meta y a un divertido juego con la telerrealidad.

Por qué 'Roanoke' es la mejor

Kathy Bates era una asesina perturbada en 'AHS: Roanoke'.
Kathy Bates era una asesina perturbada en 'AHS: Roanoke'.

Roanoke, que llevaba el título de una famosa colonia perdida de los primeros asentamientos ingleses en Norteamérica, contaba la historia de un matrimonio que compraba una casa en Carolina del Norte huyendo de la violencia que habían experimentado en Nueva York. Allí descubrían, evidentemente, que estaba embrujada por los espíritus de brujas y extraños personajes que habían realizado asesinatos rituales en los bosques de alrededor pero, por supuesto, no se marchaban.

Enseguida descubríamos que lo que estábamos viendo era la dramatización de un caso real que una pareja contaba al programa My Roanoke nightmare, y el éxito de dicho programa llevaba a que se rodara una secuela en la que los actores que habían interpretado a las personas reales se encerraban a pasar cierto tiempo en la casa. Y los acosaban los mismos fantasmas y personajes desquiciados que al matrimonio original.

Ese juego narrativo entre la ficción, la telerrealidad, el terror found footage y la historia colonial del este del país funcionaba porque en ningún momento se tomaba demasiado en serio. A mitad de la temporada, de hecho, los capítulos giraban a convertirse casi en una parodia de los programas de misterio más sensacionalistas, apostando casi más por el humor que por el terror, y este se volvía aún más excesivo y delirante.

La temporada establecía, además, un triple juego entre los protagonistas reales de la historia y los actores que les daban vida y lucía un reparto repleto de viejos colaboradores de Ryan Murphy como Sarah Paulson, Cuba Gooding Jr., Angela Bassett, Evan Peters, Kathy Bates y hasta Lady Gaga. Generó gran división de opiniones y, de alguna manera, encaminó American Horror Story hacia un camino en el que empezaba a referenciarse a sí misma (algo que alcanzaría su culmen con la temporada 8, Apocalipsis) y también se animaba a tocar temas sociales. Incluso situó la séptima, Cult, sobre el fondo de la victoria electoral de Donald Trump.

Es cierto que el exceso controlado de Asylum no se ha vuelto a repetir, pero el ánimo juguetón de Roanoke la convierte en una digna candidata a arrebatarle el título de mejor temporada de la serie.