'And just like that' termina volviendo a sus orígenes, al mismo tiempo que se enfoca hacia una segunda temporada
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'And just like that' termina volviendo a sus orígenes, al mismo tiempo que se enfoca hacia una segunda temporada

Y así sin más… 'And just like that' ha llegado a su fin —cuidado con los spoilers— y lo ha hecho volviendo a los orígenes y a la esencia de la serie, aunque hasta llegar ahí haya dado algún que otro rodeo. Además, el final es una clara declaración de intenciones de continuar con una segunda temporada.

Por María G. Lomas - 04 Feb 2022

Después del shock inicial, parece que finalmente las piezas de And just like that han ido encajando y el regreso de la serie ha cobrado sentido. Tanto es así que el final está totalmente enfocado hacia una segunda temporada que, si bien aún no ha sido confirmada oficialmente por HBO Max, es un deseo compartido tanto por Michael King, escritor, director y productor ejecutivo de la serie; como por Sarah Jessica Parker que además de protagonista es también productora ejecutiva.

En el último episodio la serie ha vuelto a ser para su público como el apartamento de soltera de Carrie para la protagonista, ese lugar en el que sentirse segura y en el que reconocerse. Y ahí hemos vuelto todas. And just like that ha provocado todo tipo de reacciones desde su estreno, en realidad, desde que se anunció que volvería y que además lo haría sin uno de sus personajes más carismáticos, Samantha Jones. Y eso que, después de todo, la de Jones no ha sido la única ausencia y ha habido otras dos más dolorosas e inesperadas. Tal y como después han explicado Sarah Jessica Parker y Michael King, el posible regreso de Kim Cattrall ni siquiera se llegó a plantear porque desde que la actriz rechazó estar en la tercera película, había quedado claro que no volvería a interpretar al personaje. Pero King ha conseguido superar el reto de hacer desaparecer a la cuarta mosquetera siendo elegante y respetuoso con el personaje. De hecho, no desaparece. Su ausencia se plantea como una ruptura más, la de una amistad que puede doler tanto o más que una amorosa. Y la única forma de tener a Samantha en la serie ha sido vía WhatsApp, pero incluso así King asegura que ha disfrutado volviendo a escribir para el personaje. Y en su último episodio, todo apunta a una reconciliación y a un reencuentro que nunca veremos.

La siguiente ausencia es la de Mr. Big, su personaje muere en el primer episodio para transformar la vida de Carrie y permitir que inicie así una nueva vida como soltera a los 50. Lo que no estaba escrito era tener que borrar a Chris Noth de la serie debido a unas acusaciones por abuso sexual que provocaron un terremoto tras el estreno. A pesar de estar muerto, Noth tenía una escena en el último episodio cuando Carrie cree que su marido intenta comunicarse con ella de alguna manera desde el más allá porque está enfadado porque ha vuelto a besar a un hombre y porque quiere decirle dónde quiere reposar eternamente (y no es en el vestidor de su viuda). El actor no solo ha sido eliminado de esa escena, sino que tampoco hay rastro de él en el documental sobre el rodaje que HBO Max ha estrenado junto con el último episodio.

Aquí puedes ver el tráiler del documental de And just like that:

En el documental sí que hay espacio, sin embargo, para el tercer ausente de la serie: Stanford. El actor Willie Garson moría a los 57 años como consecuencia de un cáncer cuando la serie estaba en pleno rodaje. Su fallecimiento fue un mazazo para todo el equipo porque además no sabían nada de su enfermedad, ninguno salvo su amiga Sarah Jessica Parker y aún así a la actriz le llevó unos días poder hablar de esa pérdida en sus redes sociales. Durante el documental, todos dedican unas palabras para el actor que interpretó a uno de los personajes más emblemáticos. De hecho, Michael King reconocía en una entrevista en Variety que la escena para explicar que Stanford se iba dejándolo todo es de lo peor que ha escrito. "Es la escritura más floja que he hecho nunca, solo para hacerla avanzar sin mucha maniobra porque era muy triste", aseguraba.

Sabíamos desde el principio que nos encontraríamos a unas protagonistas descolocadas con respecto a un montón de temas, pero aún así el comienzo de la serie fue un shock. Ninguna de las tres protagonistas parecía encontrar el tono y daba la impresión de que se les había frito el cerebro al ver su forma de relacionarse con el nuevo mundo de la serie. Era claramente el caso de Miranda, una brillante e inteligente abogada que después de años viviendo en Nueva York era incapaz de hablar con una mujer negra sin dejar de soltar todo tipo de frases torpes y desafortunadas. La serie parecía querer entrar de lleno y muy rápido a corregir los errores que había cometido la serie original en cuanto a su falta de diversidad sexual y racial y ha llevado cierto tiempo y unos cuantos capítulos encajarlo todo. El último episodio ha sido la confirmación de que la serie ha vuelto a encontrar el tono y hemos vuelto a París y a los looks excesivos e imposibles de Carrie en París, nos hemos reencontrado con Charlotte tratando de ser perfecta y con una Miranda liberada que rompe con toda su vida anterior, profesional y liberal, para seguir los dictados de su corazón. El viaje ha merecido la pena, aunque hayamos tenido que ver algunas escenas cerrando los ojos.