'Apagón' es la distopía que 2020 convirtió en realidad
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'Apagón' es la distopía que 2020 convirtió en realidad

Una pandemia mundial y un apagón generalizado y persistente pueden no parecerse a simple vista, pero la serie 'Apagón' muestra que, en ambas situaciones, las reacciones de las personas no son tan diferentes. Fran Araújo e Isa Campo, dos de sus responsables, nos cuentan cómo adaptaron para Movistar Plus+ el podcast 'El gran apagón'.

Por Marina Such - 04 Oct 2022

La pandemia mundial del coronavirus y los confinamientos obligatorios derivados de ella pillaron al equipo de guionistas de Apagón en pleno proceso de escritura de los guiones. El grupo formado por Fran Araújo, Isa Campo, Isabel Peña, Rafael Cobos y Alberto Marini había ya decidido qué historias del podcast El gran apagón quería contar y cómo darles a todas una coherencia para que no fueran solamente viñetas independientes, pasando de las quince iniciales a siete y luego, finalmente, a cinco. Todo ese trabajo quedó interrumpido momentáneamente cuando todos tuvieron que quedarse en casa durante algo más de dos meses, convirtiendo de repente en muy real algunas ideas con las que habían estado trabajando.

"Elegimos las (historias) que daban una imagen de un mundo más completo", explica por teléfono Isa Campo, directora del tercer capítulo y coguionista del último, que dirige Isaki Lacuesta. Su episodio transcurre en una urbanización cerrada cuyos habitantes han convertido en autosuficiente creando huertos en las zonas verdes y colocando gallineros en lo que antes eran pistas de pádel, un lugar que Campo describe como "un reducto que es un oasis y una cárcel a la vez". Y no era demasiado difícil recrear la sensación de encierro de la que se quiere escapar.

Isa Campo (izquierda) dirige el tercer capítulo de 'Apagón'.
Isa Campo (izquierda) dirige el tercer capítulo de 'Apagón'. / Emilio Pereda

"De cara a los actores, trabajamos mucho con los recuerdos a esos momentos", explica, recuerdos de los confinamientos por la COVID que se filtraron inevitablemente también en los guiones: "Partimos de la realidad para hacer una utopía o una distopía que tampoco es tal, porque luego vimos que, en algún momento, pasará (...). Que lo puedas ver como un retrato de nuestra sociedad, pero una sociedad tensionada hasta su límite".

El segundo capítulo, ambientado en un hospital saturado, muy corto de personal y de equipamiento, es el que más puede recordar de primeras a los momentos iniciales de la pandemia, y uno que ejemplifica bien el propósito que tenía el equipo detrás de la serie y que describe su coordinador, Fran Araújo: "Intentamos llevar las barreras del género a otros lugares, hacer una historia muy realista, muy española, muy afincada en realidades de aquí, e intentamos hacer el retrato de una sociedad desde el prisma de un apagón. Trabajamos mucho la humanidad y los dilemas morales de estos personajes para contar cosas que nos importaban a nosotros".

El equipo detrás de 'Apagón': Rafael Cobos, Alberto Marini, Alberto Rodríguez, Raúl Arévalo, Rodrigo Sorogoyen, Fran Araújo, Isaki Lacuesta, Isa Campo e Isabel Peña.
El equipo detrás de 'Apagón': Rafael Cobos, Alberto Marini, Alberto Rodríguez, Raúl Arévalo, Rodrigo Sorogoyen, Fran Araújo, Isaki Lacuesta, Isa Campo e Isabel Peña. / Valero Rioja

El dilema entre la solidaridad o el egoísmo, entre el "sálvese quien pueda" o intentar salvarse todos juntos, dirimir si aquel famoso "saldremos mejores" de los meses de confinamiento de verdad puede hacerse realidad incluso una historia tan concreta como la adolescente protagonista del tercer capítulo ayudan todos a crear ese mundo de la serie y a conectarlo con el nuestro. "Me gustaba mucho retratar esta etapa de transición de una niña adolescente, que está en su periodo de rebeldía y de sentido de la justicia intacto, y se encuentra con este momento, muy parecido al de la pandemia, de encierro y de confinamiento", señala Campo.

En la creación de Apagón se ha hecho un esfuerzo consciente por escapar de las comparaciones con ficciones postapocalípticas con las que, en ocasiones, puede compartir una cierta estética, y siempre se ha hecho desde el realismo y buscando la humanidad. Tanto Araújo como Campo destacan la historia del pastor en el cuarto capítulo como una de las que mejor encapsula el enfoque que buscaban. En palabras de Fran Arañujo, "toda la serie está pensada en su conjunto, es una serie que se ve de principio a fin como una única serie, pero luego cada capítulo es verdad que el apagón nos permitía poder transitar por diferentes géneros".