'Autodefensa' es un brutal ejercicio de honestidad firmado por Berta Prieto y Belén Barenys
Críticas
'Autodefensa' es un brutal ejercicio de honestidad firmado por Berta Prieto y Belén Barenys

'Autodefensa' llegó al catálogo de Filmin rodeada de voces que la acusaban de ser otra serie de "veinteañeras pijas que se drogan por encima de sus posibilidades", pero la producción original de Filmin ha demostrado ser mucho más que eso. A través de 10 episodios que duran en torno a los 15 minutos, Berta Prieto y Belén Barenys nos abren su mundo de fiestas, drogas, sexo y reflexiones volcadas en sus perfiles de Instagram.

Por Laura Mateos - 07 Dec 2022

Autodefensa abre con una secuencia inicial en la que un chico se presenta en casa de las protagonistas movido por una inquietud: "A mí me importa lo que está pasando en el mundo". "¿La guerra de Ucrania?", le pregunta Berta. Él contesta: "No, el feminismo, lo de las mujeres". Ante esta respuesta, ella solo puede decir: "Ah, lo otro". Y es que ese lo otro agrupa demasiadas cosas. Ese lo otro se refiere a la dificultad de conectar de una manera profunda a través del sexo, de vivir con una ansiedad que te consume por dentro y hasta de tomarse demasiado en serio.

Porque Autodefensa es ante todo un ejercicio brutal de honestidad por parte de sus dos creadoras, Belén Barenys (Memé) y Berta Prieto, pero no uno cualquiera, sino probablemente el más difícil de todos: uno consigo mismas. Así, nos introducimos en la vida de estas dos veinteañeras llenas de dudas que esconden sus miedos e inseguridades tras una fachada de superficialidad y profundas reflexiones que afloran cuando van hasta arriba de keta.

'Autodefensa' supone la apertura en canal de sus dos protagonistas.
'Autodefensa' supone la apertura en canal de sus dos protagonistas.

Y es que Belén y Berta están tan perdidas como tú y como yo en este juego de la vida, pero ellas han optado por pasárselo bien en ese deambular en las tinieblas. Y equivocarse, equivocarse mucho, porque si los errores no te dejan un aprendizaje, al menos que te dejen una buena anécdota que contar a tus amigos. Y el que más anécdotas sume, bueno, no gana nada salvo convertirse en un concepto, el de estar viviendo más que el resto.

Te pueden caer mejor o peor, pero no se trata de eso, porque lo que han hecho Barenys y Prieto en esta autoficción es un acto de valentía que ni siquiera pretende serlo, un salto al vacío que nace sin más pretensión que la de reflejar aquello que conocen. Aquí no importa dar lecciones morales, ni conectar con una generación que puede sentirse identificada o no, sino simplemente ser y estar. Porque el verbo 'to be' nunca ha encontrado tanto sentido como en la Autodefensa que llevan como escudo estas jóvenes que no cuestionan tanto el mundo en el que les ha tocado vivir como a ellas mismas.