‘Caballero Luna’: Oscar Isaac expande el Universo Marvel con una fusión de ‘La momia’ y ‘El club de la lucha’
Críticas
‘Caballero Luna’: Oscar Isaac expande el Universo Marvel con una fusión de ‘La momia’ y ‘El club de la lucha’

La Fase 4 de Marvel sigue ampliando el horizonte superheroico con un estudio de personaje desconectado de todo lo anterior. Con la mitología del Antiguo Egipto de fondo, 'Caballero Luna' se mueve entre el thriller psicológico, el terror sobrenatural y un espíritu aventurero a lo Indiana Jones.

Por Álvaro Ortiz - 29 Mar 2022

El día después de Vengadores: Endgame no faltaron los que, como augures, salieron por ahí a proclamar con voz retumbante: “Españoles, Marvel ha muerto”. Pero lo cierto es que ni esos, ni tampoco los del In Kevin Feige we trust, sabían cuál iba a ser el siguiente paso, cómo iba a afrontar el estudio su futuro tras el final apoteósico de la Saga del Infinito.

Hoy se sabe que el plan inmediato pasa por reinventarse, por romper la baraja. Que inauguraran la era post-Thanos con la rompedora Bruja Escarlata y Visión parece cada vez más significativo: Marvel Studios está expandiendo su universo a fuerza de personajes, géneros y tonos hasta ahora desconocidos. Se están mojando. Caballero Luna es la nueva demostración de que la Fase 4 apuesta por historias más personales, libres de tener que entrar por el embudo de una trama única y gigantesca.

No deja de llamar la atención que Caballero Luna sea la primera serie de Marvel en la que no aparecen —ni siquiera se les menciona— otros superhéroes. ¿Casualidad? No lo creo. La suya es una historia totalmente independiente, y eso permite que la ficción tenga más margen del habitual para construir su identidad sin injerencias. Influenciado por películas como El club de la lucha o Memento, el inicio de la serie se esfuerza en hacer un retrato de Steven Grant (Oscar Isaac), un amable y lánguido empleado de una tienda de souvenirs que sufre pérdidas de memoria repentinas y al que cada día se le vienen a la cabeza recuerdos de otra vida. Normal: está compartiendo cuerpo —y mente— con Marc Spector, un mercenario que fue dado por muerto y resucitado por el dios egipcio Khonshu para ser su puñal en la Tierra. Ambas identidades pugnan por el control del cuerpo, pero pronto se verán obligadas a colaborar, creando una relación de aprendizaje mutuo.

En sus primeros compases, el guion de Jeremy Slater —la pluma de The Umbrella Academy, pero también de 4 Fantásticos de Josh Trank— transita caminos propios del thriller psicológico. Al igual que tú y que yo, Grant no conoce los poderes de Spector ni los enemigos que le persiguen cada noche. ¿Cómo diantres lo va a hacer si ni siquiera es capaz de distinguir realidad y fantasía? En ese juego desquiciante, Slater disfruta avivando las sospechas, escondiéndonos información, yendo un paso por delante; todo es un rompecabezas diseñado para volvernos locos. No faltan saltos repentinos y secuencias en off para confundirnos, para que sintamos las carnes del personaje. Y, ciertamente, lo consigue, aunque nunca queda del todo claro si el guion es deliberadamente confuso o es uno de esos casos en los que “era mejor en su cabeza”.

'Caballero Luna' tiene toques de terror.
'Caballero Luna' tiene toques de terror.

La delgada línea entre verdad y delirio también inspira al egipcio Mohamed Diab, director de la premiada Clash, en su salto a la televisión y, en concreto, a la liga de las grandes franquicias. Aún así, su Caballero Luna tiene ciertos rasgos de autor: en su lucidez a la hora de utilizar los reflejos —claves para la comunicación entre Grant y Spector— y en cómo maneja la cámara en mano —estilo Iñárritu— para reflejar la inestabilidad psíquica del protagonista. Diab, eso sí, va adaptando su pulso a la historia. Según avanzamos, la serie va adquiriendo más y más tonalidades, entremezclando géneros que no imaginas que puedan encajar pero que terminan conjugándose con una facilidad pasmosa. Por resumir: Caballero Luna arranca como un thriller psicológico con toques de terror sobrenatural, se convierte luego en cine de aventuras con acción arqueológica al estilo Indiana Jones, y acaba encontrando su tono en un yansun con sabor a La momia, explotando la esencia mágica de la mitología egipcia.

En esta odisea multigénero, Oscar Isaac se lo pasa en grande. El guatemalteco regresa al Antiguo Egipto después de X-Men: Apocalipsis y exprime cada registro, haciendo gala de una expresividad, un talento para la comedia física y un dominio de las inflexiones de su voz envidiables. Sin él, el contrapunto que se establece entre Grant y Spector no brillaría igual. Lo acompaña la actriz egipcia May Calamawy (Ramy) como Layla—imposible no acordarse de Rachel Weisz en La momia—, un torrente de carisma que sigue la estela de Sophia Di Martino en Loki y se convierte en una de los grandes revelaciones de la serie. Como archinémesis, el encantaserpientes Arthur Harrow (Ethan Hawke), un fanático de la deidad egipcia Ammit —también llamada “devoradora de los muertos”—, inspirado en David Koresh, el líder profeta de los Davidianos de la Rama.

Ethan Hawke interpreta al líder sectario Arthur Harrow.
Ethan Hawke interpreta al líder sectario Arthur Harrow.

El talento de Hawke rescata a su personaje de unas líneas de guion que habrían sido soporíferas en boca de otro actor. Tampoco se profundiza demasiado —al menos en los primeros cuatro capítulos— en el trasfondo ético de Harrow ni en sus contradicciones, y duele porque el potencial está ahí. Como Kaecilius (Mads Mikkelsen), Obadiah Stane (Jeff Bridges) o la propia Agatha Harkness (Kathryn Hanh), Harrow cumple como reverso tenebroso del héroe, siguiendo el modelo de antagonista prototípico de las historias de orígenes de Marvel. Porque eso es Caballero Luna: la introducción de Mark Spector en el tablero superheroico, en un universo audiovisual compartido que cada vez tiene más colores y matices, más rincones que explorar. Sabedores de que dominan el entretenimiento pop contemporáneo, los de Kevin Feige, definitivamente, se han abierto a nuevas experiencias.

Con sus errores, lo que más emociona viendo Caballero Luna es la ilusión de sentir que pisas suelo desconocido. Como viene demostrando la Fase 4, es tiempo de nuevas formas y caminos: títulos que, en lugar de como piezas de una macrohistoria gargantuesca, se sienten —de momento— con entidad propia y espacio para encontrar su voz más allá de una línea narrativa fija y reconocible. Ya llegarán los crossovers. De momento, la serie de Oscar Isaac, siniestra, atrevida y sorprendentemente violenta, es la puerta hacia una impronta más aterradora y monstruosa para la franquicia. Está llamada a abrir nuevos caminos, acercando las historias de superhéroes de Marvel al misterio, a lo sobrenatural, e incorporando elementos y códigos inéditos, propios del terror y el thriller psicológico. Quizás no acabe siendo la mejor serie del estudio, pero el antecedente que deja no podría ser más estimulante.