Crítica de 'Happy Valley' en Movistar Plus+: cuando el drama familiar y el policiaco funcionan juntos
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Crítica de 'Happy Valley' en Movistar Plus+: cuando el drama familiar y el policiaco funcionan juntos

Movistar Plus+ acaba de estrenar la tercera y última temporada de 'Happy Valley', la aclamada serie de Sally Wainwright que mezcla a la perfección el policiaco con el drama familiar, y no solo el de la sargento Catherine Cawood con su hermana y con su nieto.

Por Marina Such - 04 Jan 2023

Desde su estreno, algo en lo que Happy Valley ha destacado siempre es en el cuidado con el que construye a sus personajes. Todos, desde la sargento Catherine Cawood, su protagonista central, hasta Tommy Lee Royce, su gran némesis, tienen sus propias motivaciones y suficientes detalles para hacerlos humanos y tridimensionales, incluso aunque sean criminales psicópatas como el ya mencionado Royce. La tercera temporada, recién estrenada por Movistar Plus+, no es ninguna excepción, y eso que el primer episodio lanza varias tramas paralelas que van a complicar la vida de Catherine.

Por un lado tenemos una trama de tráfico de fármacos que incluye al farmacéutico local, a la mujer del controlador entrenador del equipo de fútbol del instituto y a una banda de delincuentes de los que se sospecha que asesinaron a un joven cuyos restos aparecen en un embalse cercano. En ese asesinato está implicado Royce, que desde la cárcel está contactando con Ryan, el hijo producto de la violación de la hija de Catherine, que ahora tiene 16 años y de quien la sargento tiene miedo de que acabe trabando relación, la que sea, con su padre biológico. Y, de remate, todo esto ocurre con Cawood a un mes de jubilarse de la policía.

El entrenador del equipo de fútbol de Ryan será importante en la trama de 'Happy Valley'.
El entrenador del equipo de fútbol de Ryan será importante en la trama de 'Happy Valley'.

Ese primer capítulo despliega algo que se la da muy bien a Sally Wainwright, su creadora, que es el aire de domesticidad que lo impregna todo. Las escenas con la familia Cawood a la mesa establecen a la perfección el punto en el que están todos siete años después de la última vez que los vimos, el estado anímico de la propia Catherine, cómo se lleva ahora con su hermana... En Gentleman Jack, otra creación de Wainwright, las comidas en casa de los Lister eran siempre un punto álgido en los episodios y, aquí, lo son las conversaciones entre las hermanas Cawood.

Y el sentido del humor que siempre acaba apareciendo. La sargento es divertida aunque no lo parezca, y ese aire de cotidianeidad con el que se muestra a la policía favorece igualmente situaciones graciosas como el gag recurrente del misterioso lanzador de electrodomésticos del edificio de viviendas sociales. Ese tono, además, permite también que los crímenes que Cawood investiga adquieran mayor peso porque los lleva a cabo gente corriente que, muy a menudo, acaba metida en algo que le queda muy grande.

El farmacéutico, por ejemplo, es un claro ejemplo de esto. Dirige una operación ilegal pero cree, erróneamente, que mientras sea pequeña no llamará la atención de la policía y no se le ocurre pensar que los traficantes locales puedan verlo como una amenaza. Se mete en un avispero creyendo que puede dominar a las avispas.

La venganza de Tommy Lee Royce centrará el final de 'Happy Valley'.
La venganza de Tommy Lee Royce centrará el final de 'Happy Valley'.

Lo que sí queda claro es que la temporada se centrará en esa pelea soterrada que ha habido siempre entre Catherine y Tommy Lee Royce. La primera lo odia, con razón, por haber violado a su hija y haberla empujado al suicidio y pretende colaborar activamente en que esté en prisión durante el resto de su vida. El segundo quiere vengarse de ella por, precisamente, haberlo encerrado y por eso busca establecer contacto con Ryan y atraerlo a él. Sabe que eso es lo que más dolor puede causarle a la sargento.

Estos episodios serán los últimos de Happy Valley y seguirán siendo un gran ejemplo de lo buen personaje que es Catherine Cawood. Tiene un carácter complicado, es inteligente y muy buena policía, quiere ayudar a sus conciudadanos pero también puede resultar obstinada y cortante. Es el papel de su vida para Sarah Lancashire (Julia) y junto con la Anne Lister de Gentleman Jack, probablemente sean dos de los mejores personajes que han salido del teclado de Sally Wainwright.