Crítica de 'Miércoles' en Netflix: una protagonista muy acertada en medio de una trama más convencional
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Crítica de 'Miércoles' en Netflix: una protagonista muy acertada en medio de una trama más convencional

El nombre de Tim Burton como director es el gran atractivo de 'Miércoles', la serie de Netflix centrada en la hija mayor de 'La familia Addams'. La ficción se estrena el 23 de noviembre como una mezcla entre la saga de Harry Potter y 'Las escalofriantes aventuras de Sabrina', y con una protagonista realmente muy acertada.

Por Marina Such - 18 Nov 2022

La gran revelación de las películas noventeras de La familia Addams era Miércoles, la niña sarcástica, siniestra y atraída por la muerte y lo tenebroso que siempre iba vestida de negro y que jugaba a electrocutar a su hermano pequeño (un juego que ella llamaba "¿existe Dios?"). Fue el papel que lanzó a Christina Ricci y el personaje se convirtió en el favorito de toda una generación de espectadores, así que no era extraño que, en la carrera por resucitar IPs que llevan las plataformas de streaming, Netflix decidiera producir una serie centrada en ella.

Miércoles es el resultado, una ficción juvenil de ocho episodios que tiene el gran reto de mantener lo que hacía atractiva y diferente a su protagonista en medio de una muy convencional trama de internados para niños diferentes que ocultan muchos secretos, misterios relacionados con el pasado y las clásicas relaciones de rivalidad y amistad (y, tal vez, hasta sentimentales) entre sus personajes.

Netflix estrena la temporada, precisamente, en miércoles, el 23 de noviembre, y se aseguró su ración de cobertura mediática al fichar a Tim Burton para dirigirla. Contrariamente a lo que se pueda pensar, Burton nunca estuvo implicado en las películas (el director de la primera, Barry Sonnenfeld, era el director de fotografía de los hermanos Coen en Muerte entre las flores y Arizona Baby), pero es un mundo que encaja con su sensibilidad: Miércoles es el tipo de personaje marginado en el que el realizador está más interesado.

Sin embargo, Miércoles tiene también un gran problema que el inicio de la serie no consigue resolver, que es cómo mantenerla fiel a su personalidad a la contra de todo sin caer en la tentación de "dulcificarla" con la inevitable trama romántica o de hacerla evolucionar hacia alguien irreconocible. Ocho capítulos pueden hacerse muy largos con un personaje en su centro que se caracteriza por su misantropía, su soledad buscada, su seguridad en que es mejor en todo que la gente a su alrededor (pero no presume de ello) y que no termine resultando agotadora.

La serie, creada por dos veteranos como Alfred Gough y Miles Millar (que ya contaron la juventud de Clark Kent, que no Superman, en Smallville), parece en realidad hecha para ocupar el hueco que deja el final de Las escalofriantes aventuras de Sabrina pero añade algunos toques que recuerdan mucho a la saga de Harry Potter, desde su internado "mágico", el misterio que Miércoles debe resolver, y que está relacionado con la juventud de sus padres, y las competiciones variadas entre alumnos. El personaje de Christina Ricci, de hecho, no habría desentonado nada en Hogwarts.

Ella es uno de los guiños que se incluyen hacia La familia Addams (como un imaginativo uso de los chasquidos de la sintonía de la serie de los 60), mientras Burton cuela algunos detalles que sí que son más suyos (como ciertas criaturas) en una dirección que se dedica a contar la historia de la manera más eficiente posible. Y esa historia es muy convencional, con la popular del colegio que se enemista con Miércoles, la amiga a la que ella no hace demasiado caso al principio y la animadversión del pueblo vecino hacia esa Academia Nunca Más.

Enid es la mujer lobo aficionada al colorido que comparte cuarto con Miércoles.
Enid es la mujer lobo aficionada al colorido que comparte cuarto con Miércoles. / Vlad Cioplea (Netflix)

Hay unos brutales asesinatos que Miércoles intenta resolver y un misterio en el propio internado, pero donde la serie funciona es en la relación de su protagonista con algunos personajes. Jenna Ortega es una buena Miércoles Addams a quien queremos seguir porque, en el fondo, hay un pequeñito hueco en su interior para la poquísima gente que considera que merece la pena. Su relación con Enid, su compañera de cuarto, es uno de los hallazgos de la serie en ese contraste de opuestos que, en realidad, debería de cansar, pero no lo hace. Y cualquier escena con Cosa lo eleva todo automáticamente porque Cosa siempre ha sido de lo mejor de los Addams.

Netflix vende la serie como una comedia negra, pero el humor funciona solo a ratos. Casi siempre depende del choque de Miércoles contra todas las ideas preconcebidas de sus compañeros y contra las normas sociales más aceptadas, y puede hacernos gracia su obsesión con la muerte y con lo morboso porque se mueve igualmente en una realidad aumentada que no es la nuestra. Si pretendemos verla con niños o adolescentes, debemos estar advertidos de que hay algunas imágenes desagradables porque, al fin y al cabo, donde más se nota la mano de Burton es en los detalles más cercanos al cine de terror.

De todos modos, Miércoles es un entretenimiento inofensivo. Se podría haber explotado mucho más a fondo el concepto, pero entonces habría quedado una serie de nicho y, probablemente, demasiado perturbadora y en la que Miércoles no fuera la heroína de la función. Tal y como está hecha, es una serie juvenil poco original, pero entretenida. Y que tiene a Cosa, que es algo que Sabrina Spellman no podía decir.