Crítica de 'The last of us': la adaptación del videojuego de HBO Max está a la altura de las expectativas
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Crítica de 'The last of us': la adaptación del videojuego de HBO Max está a la altura de las expectativas

La muy esperada adaptación del videojuego 'The last of us' en HBO Max consigue encontrar una manera de contar otra historia postapocalíptica de modo que no nos parezca estar viendo mismo lo siempre. La clave para estar a la altura de sus altísimas expectativas es apostar por la emoción y el desarrollo de sus personajes.

Por Marina Such - 10 Jan 2023

Pocos estrenos de este año van a llegar rodeados de tantísima expectación como The last of us. La adaptación del videojuego del mismo nombre no solo tiene que hacer justicia a un título considerado como uno de los mejores de la historia, sino que tiene que mantener el nivel de otro estreno de HBO que llegaba en medio de unas expectativas enormes, como La Casa del Dragón. Y, además, debe de presentar una mirada distinta a un subgénero de ficciones postapocalípticas muy popular desde The Walking Dead.

Aún le queda un obstáculo más por superar, que es el de la "maldición" que persigue a las adaptaciones a la pantalla de videojuegos. Por cada Arcane hay tres Resident Evil que no logran el favor ni de crítica, ni de público, y teniendo en cuenta que detrás de The last of us vienen Fallout en Amazon Prime Video y Assassin's Creed en Netflix, por ejemplo, por lo que del éxito de la serie de HBO puede depender más cosas que únicamente su propio futuro.

Sin embargo, por lo visto en los cuatro primeros episodios, podemos estar bastante tranquilos. Craig Mazin y Neil Druckmann, creador del juego, consiguen salir más que victoriosos de apuro apostando por algo en lo que destacaba la miniserie que hizo famoso a Mazin, Chernobyl, y sin la que no se entiende esta ficción: poner el foco en sus personajes.

Joel y Ellie, el centro de 'The last of us'

Pedro Pascal y Bella Ramsay son Joel y Ellie en 'The last of us'.
Pedro Pascal y Bella Ramsay son Joel y Ellie en 'The last of us'.

Desde el principio, la serie quiere que quede claro el efecto emocional que el fin del mundo ha tenido en sus supervivientes. No busca los sustos o el terror, o que Joel y Ellie se encuentren en su viaje a través de Estados Unidos con villanos cada vez más crueles: su pretensión es mostrar el peso de las decisiones tomadas para garantizar la supervivencia propia y de quienes están a tu cargo, dónde quedan la ética y la moral en un mundo así y la diferencia entre quienes recuerdan el mundo antes del apocalipsis y quienes nacieron ya en él.

El punto de partida es sencillo: Joel (Pedro Pascal) es un contrabandista a quien le encargan sacar a la joven Ellie (Bella Ramsay) de una zona de cuarentena. No sabe por qué la adolescente es especial ni por qué le insisten tanto en que la rescate y la lleve con un grupo de personas que se encargarán de ella después, pero no le importa porque le van a pagar. La situación, por supuesto, se complica y acaba siendo él quien la lleve a la otra punta del país, a un lugar donde podrían estar trabajando en una vacuna contra la epidemia que acabó con gran parte de la humanidad.

En ese punto de partida ya hay dos elementos que forman el quid de la serie. Por un lado encontramos el origen del apocalipsis, que es la infección masiva provocada por un hongo que muta y que pasa a los humanos. Dicho hongo no mata a su huésped, sino que altera todo su organismo y toma el control de su cuerpo, convirtiéndolo en una versión más terrible de los zombis y la fuente de imágenes perturbadoras y bonitas al estilo de la película Aniquilación.

Bell Ramsay y Anna Torv, en una imagen de 'The last of us'.
Bell Ramsay y Anna Torv, en una imagen de 'The last of us'.

Por el otro lado tenemos el gran centro de The last of us, que son sus dos protagonistas. La evolución de la relación entre Joel y Ellie es la gran justificación para que sigamos con la serie; él arrastra un gran trauma desde el día en el que empezó todo y ella está emocionada por descubrir el mundo fuera de la zona de cuarentena, que es lo único que ha visto en su vida. Cambiarán mutuamente sus maneras de ver el mundo y se convertirán en los únicos en quienes pueden confiar, y dos veteranos de Juego de tronos como Pascal y Ramsey se compenetran a la perfección.

En manos del actor chileno-estadounidense, Joel es un tipo agotado que sigue en marcha por las pocas personas a quienes considera familia y que no ve nada en el mundo que le dé un poco de esperanza, mientras Ramsey imprime a Ellie de energía juvenil que, a veces, oculta un lado menos optimista atraído por la violencia. Los dos se hacen rápidamente con sus personajes y lo mismo ocurre con otros actores a quienes vemos en el inicio de la serie, como Anna Torv, Nick Offerman, Murray Bartlett o Nico Parker. Además, destaca que Marlene, la líder del grupo rebelde conocido como las Luciérnagas, está interpretada por la misma actriz que le ponía voz en el videojuego, Merle Dandridge.

Una serie que apuesta por la emoción

Merle Dandrige es Marlene en la serie y en el videojuego de 'The last of us'.
Merle Dandrige es Marlene en la serie y en el videojuego de 'The last of us'.

Colocar a sus personajes en el centro de la historia consigue que The last of us triunfe donde otras ficciones postapocalípticas recientes como DMZ o Y: el último hombre no lo consiguieron. Y también se distingue de series como The Walking Dead al presentar a los que podrían parecer los villanos contando toda su historia. Cuando Joel y Ellie se cruzan con algún nuevo personaje, la serie se molesta en presentarlo y dejar claras sus motivaciones y su manera de comportarse, del tal modo que lo último que veamos de ellos tenga algo de peso emocional.

Porque ese lado emocional es muy importante. Sí, hay escenas de acción, otras muy tensas y algunos de los infectados protagonizan secuencias dignas de películas de terror, pero son las consecuencias que este nuevo mundo tiene en quienes viven en él donde encontramos lo más destacable de la ficción. Joel y Ellie son como son porque se han adaptado a una sociedad en la que un departamento de respuesta de emergencias formado por militares tomó el control y aplicó normas de estado totalitario, y porque los supervivientes se rigen prácticamente por el "sálvese quien pueda".

Encontrar algo de esperanza en un mundo así es el verdadero objetivo del periplo emprendido por ambos. No es que The last of us sea exactamente Estación Once, que era otra serie postapocalíptica que buscaba la manera de no seguir el camino habitual del género, pero algo de ella hay.