'The Newsreader' en COSMO es una de las gratas sorpresas del año con su telediario de los 80
Críticas
'The Newsreader' en COSMO es una de las gratas sorpresas del año con su telediario de los 80

COSMO estrena esta noche una de las sorpresas de lo que llevamos del año. 'The Newsreader' es un drama de periodistas australiano que muestra los intentos de sus protagonistas por ser respetados y por acercar la realidad social a los informativos televisivos, y que cuenta con el protagonismo de una vieja conocida de los espectadores españoles como es Anna Torv.

Por Marina Such - 10 Mar 2022

Helen Norville quiere que la tomen en serio. Es la copresentadora del informativo de las 18, el de máxima audiencia de su cadena en 1986, pero sus jefes consideran que está ahí para aportar una cara bonita y algo de calidez al lado de Geoff Walters, el típico presentador de cierta edad serio y tirando a aburrido que, por supuesto, cree que las noticias deben ser exactamente eso, aburridas y trascendentales. Helen es la protagonista femenina de The Newsreader, la serie que COSMO estrena hoy y que nos lleva a los entresijos detrás de ese News at Six.

Porque, además de Helen, seguimos también a Dale Jennings, un joven reportero que sueña con poder sentarse en la mesa de los presentadores. Pero no compite con Helen por ese puesto. Lo que la serie hace es emparejarlos; ambos tienen que colaborar de manera fortuita y se dan cuenta de que les mueve lo mismo, que no solo es que su trabajo sea respetado, sino que el informativo se acerque más a problemáticas sociales que, hasta entonces, los jefes están ignorando porque no las consideran relevantes, como la epidemia del sida.

La tensión entre lo que los hombres al mando consideran noticiable y lo que personas algo más en los márgenes creen que es importante es un gran motor dramático para The Newsreader y para otras series de periodistas a ls que puede recordar. Como The Newsroom, utiliza noticias reales de la época para desafiar a sus personajes, pero las comparaciones acaban ahí, mientras que recuerda un poco más a The Hour y el intento de sus protagonistas por quitar las telarañas a la BBC de mediados de los 50.

Anna Torv y Robert Taylor son los dos presentadores de informativo de 'The Newsreader'.
Anna Torv y Robert Taylor son los dos presentadores de informativo de 'The Newsreader'.

Porque ese es el objetivo de Helen y Dale, que su trabajo no sea simplemente leer las noticias, como indica el título de la serie, sino ir un poco más allá. El hecho con el que arranca todo, el accidente del Challenger, es un buen ejemplo de la tensión entre la vieja guardia y la nueva porque la primera considera que no deberían de cubrirlo porque no es una historia australiana. El razonamiento de Helen y Dale es que es una historia humana que merece la pena contar.

The Newsreader consigue que Helen y Dale no parezcan demasiado ingenuos o que sean irritantes con su idealismo gracias al trabajo que hacen sus dos intérpretes, Anna Torv y Sam Reid. Torv otorga a Helen dignidad y humanidad, y es fácil ponerse de su lado cuando pide que valoren su criterio profesional y su cerebro más que su aspecto, mientras Reid maneja perfectamente la mezcla entre ambición y entusiasmo juvenil de Dale. Y también insinúa que Dale bien puede estar huyendo de algo, aunque inicialmente desconozcamos qué es.

Sam Reid es el ambicioso reportero Dale Jennings en 'The Newsreader'.
Sam Reid es el ambicioso reportero Dale Jennings en 'The Newsreader'.

The Newsreader tiene el ritmo y el impulso de las mejores producciones de periodistas (el primer episodio incluye el ya casi obligatorio homenaje a Al filo de la noticia), y el enfoque que ellos le dan a las noticias ya dice mucho de sus personalidades y de las cosas que les importan. Representan un esfuerzo por estar más cerca de la calle y de la sociedad y por ejercer un servicio público de verdad, algo que a los jefes les parece frívolo.

El principio es muy prometedor. Las noticias reales están bien integradas y la relación entre Helen y Dale va escapando de muchos de los caminos a los que el espectador está acostumbrado. Tiene la dosis justa de emoción, drama y hasta toques de humor, y su primer episodio deja con ganas de seguir viendo más.