'Cómo mandarlo todo a la mierda' busca la naturalidad y la libertad de sus jóvenes protagonistas
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'Cómo mandarlo todo a la mierda' busca la naturalidad y la libertad de sus jóvenes protagonistas

HBO Max estrena hoy 'Cómo mandarlo todo a la mierda', una serie juvenil que quiere transmitir la misma sensación de libertad y espontaneidad que tienen sus protagonistas en ese improvisado viaje por carretera. Hablamos con sus creadores y tres de sus actores sobre el proceso de rodaje y cómo ven ellos la serie.

Por Marina Such - 01 Jul 2022

Seis adolescentes toman prestada la destartalada furgoneta del hermano de uno de ellos y se lanzan a un viaje improvisado por carretera. No quieren perder la oportunidad de un viaje de fin de curso aunque el "oficial" se haya cancelado, así que mienten a sus padres y se marchan siguiendo unas pocas reglas básicas: no pueden subir nada a redes sociales (deben mantener la charada de que están con el resto del instituto en Roma), el destino no está determinado de antemano y la ruta se va improvisando. Si les apetece irse a la playa, se van a la playa, y si quieren pasar el día en el campo, allí que irán.

Los protagonistas de Cómo mandarlo todo a la mierda, la serie que estrena hoy HBO Max, ven en ese viaje la manera de escapar de las constricciones que sienten en casa y en el instituto, y esa era la idea con la trabajaron desde el principio Pablo Sanhermelando y Jaime Olías, creadores de la ficción y, en el caso del segundo, también director: "Queríamos hablar de la libertad, de ese sentimiento de falta de libertad que tenemos todos en diferentes momentos de la vida pero, cuando eres joven, es especial y es diferente esa sensación de que eres adulto, pero no terminas de serlo y te falta libertad y, a lo mejor, un viaje de fin de curso parece que es esa promesa de libertad, aunque sea por unos días".

Jaime Olías y Pablo Sanhermelando, durante el rodaje de 'Cómo mandarlo todo a la mierda'.
Jaime Olías y Pablo Sanhermelando, durante el rodaje de 'Cómo mandarlo todo a la mierda'.

La serie se cuenta desde el punto de vista de un personaje que sí que está de verdad limitado, Alba (Naira Lleó, vista en Hierro). Se une al viaje con el único objetivo de utilizarlo para escaparse de casa y de una situación familiar complicada, pero conforme pasa más tiempo con ellos, más le va a costar aprovecharse de ellos de esa manera. "Ese era el contraste que se buscaba, esa mirada, y por eso, lo centramos en ella", señala Olías, que añade que "por eso fue tan natural centrarlo en Alba; la serie se va a contar a través de los ojos de la última que se sube al viaje".

Lo que más destaca de Cómo mandarlo todo a la mierda es el tono naturalista y espontáneo que preside los episodios, y que está en la línea con la motivación de los propios personajes para emprender ese viaje. "Era muy importante que la forma y el fondo fueran alineados", explica Pablo San Hermelando: "Tiene ese punto también de infiltración, de que el espectador sea el séptimo personaje que lo ve todo a través del punto de vista de Alba o ve lo que le pasa a ella". En conseguir ese tono también es importante el trabajo que se hizo con los actores, a quienes se animó a irse de fiesta juntos y, mediante ensayos previos, se fomentó el sentimiento de grupo entre todos.

Los chicos de 'Cómo mandarlo todo a la mierda' acaban metidos en todo tipo de desventuras.
Los chicos de 'Cómo mandarlo todo a la mierda' acaban metidos en todo tipo de desventuras.

Los intérpretes, además, son en su gran parte actores con algo de experiencia, pero que no habían sido protagonistas de una serie nunca. Además de Naira Lleó, en el reparto están Gabriel Guevara (SKAM España), Nadia Al Saaidi (La caza. Tramuntana), Óscar Ortuño (Mentiras), Malva Vela y Sergi Méndez (Desaparecidos), y tanto Lleó como Ortuño y Vela confirman lo que cuentan los creadores y, además, no tienen más que buenas palabras con la serie. "Cuando la vi, se me olvidó que salía yo", señala Lleó, un sentimiento con el que coinciden sus otros dos compañeros, que también destacan el trabajo que hicieron con Olías para transmitir esa naturalidad.

"Es una línea muy complicada la de hacer un retrato muy natural y muy veraz y, al mismo tiempo, que sea una historia que te entretenga, que tenga sus puntos de giro", apunta el director, que también destaca el rol que jugó el reparto en ello: "Los propios actores a veces nos daban un empujoncito. Nosotros nos quedábamos un poquito más atrás pero veíamos que ellos lo hacían tan natural, que podíamos darle un poco más de peripecia".

Y hay algo en lo que todos coinciden cuando hablan de cómo esperan que se recibe la serie, y que se resume en estas palabras de Sanhermelando: "Una cosa que nos dicen siempre es que la gente se la ve mucho del tirón porque es muy cortita, son seis capítulos de veinte minutos, y la gente se engancha mucho. Esperamos que sea también como reaccione el público".