Jacob Batalon muestra en 'Reginald the Vampire' que no hay que ser el estándar de Hollywood para ser el héroe
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Jacob Batalon muestra en 'Reginald the Vampire' que no hay que ser el estándar de Hollywood para ser el héroe

Syfy estrena hoy en España 'Reginald the vampire', una serie que se ríe de las convenciones del género vampírico, un chico tímido y un poco friki que no sigue los estándares de belleza de Hollywood. El actor Jacob Batalon interpreta a ese chico y nos cuenta qué le atrajo de esta ficción, más una comedia de vampiros que una historia de terror.

Por Marina Such - 12 Jan 2023

El relanzamiento de Spider-Man a través de las películas protagonizadas por Tom Holland descubrió también a Jacob Batalon, que en ellas interpretaba a Ned, el mejor amigo de Peter Parker en el instituto. El trío formado por ellos dos y Zendaya (Euphoria) se convirtió en un atractivo importante para muchos espectadores de esas películas, y Batalon empezó a aparecer en un montón de títulos, sobre todo, relacionados con el terror. Hasta que el año pasado le llegó su primer protagonista central en una serie, el de Reginald the Vampire, que llega hoy a Syfy.

La ficción adapta una serie de libros con el título de Fat Vampire, lo que ya da una idea de por dónde van: su protagonista es un chico gordito, que no encaja en el estándar de belleza que nos viene a a cabeza al pensar en vampiros, que acaba convertido en un no muerto. Y la manera en la que está tratado ese aspecto de la serie fue una de las cosas que más llamó la atención de Batalon, que atiende por teléfono a Serielistas desde la Comic-Con de Lisboa: "No me interesaba demasiado el género de vampiros, pero lo que me atrajo eran la historia y los tropos y que no íbamos a tomarnos demasiado en serio, que íbamos a hacer bromas con los clichés sobre los vampiros y lo serio que es todo. Y luego estaba el mensaje de amor propio y cuerpos positivos, y que no tienes que ser el estándar de Hollywood para ser el héroe. Me sentí identificado con todas esas cosas".

Reginald es tímido, trabaja como dependiente en una tienda de granizados y se comunica con su mejor amiga tirando de letras de canciones. Le encantaría no ser tan inseguro y pedirle una cita a Sarah, pero nunca es capaz de hacerlo, hasta que conoce a Maurice, un vampiro que le da esa confianza y, de paso, una segunda vida que no esperaba. "Reginald estaba pidiendo una segunda oportunidad en la vida, pero nunca imaginó que sería a través de la muerte", explica Batalon: "Aunque es increíble que sea un vampiro, no creo que ser un vampiro sea lo mejor que le puede pasar a alguien que quiere ser cool. A lo largo de la serie se dará cuenta de lo difícil que es ser un humano que se acaba de convertir en vampiro".

Porque detalles como no poder caminar a la luz del sol o ver a la gente como fuentes de sangre de la que alimentarse quizás no sean lo más adecuado para mejorar su vida social: "Cualquier relación que Reginald tiene en la serie, amistad, lo que sea, se vuelve una locura muy rápido". Y de esas relaciones, hay dos que son las más importantes: con Maurice (Mandela Van Peebles), que es quien lo convierte en vampiro, y con Sarah (Em Haine), la chica que le gusta.

Mientras la primera es más de hermanos, la segunda se complica porque Reginald lleva mucho tiempo reuniendo el valor para decirle que la quiere. "Reginald nunca ha estado enamorado antes, nunca ha tenido novia", señala Batalon: "así que lo ves intentado explicarle a Sarah cómo se siente sin engatusarla, moviéndose de cierta manera hasta que se asegura de que hay algo entre los dos". El centro emocional de la serie está ahí, pero hay más, claro.

Mandela Van Peebles y Jacob Batalon, en 'Reginald the Vampire'.
Mandela Van Peebles y Jacob Batalon, en 'Reginald the Vampire'.

Porque algo que destaca de Reginald the Vampire es el comentario sobre la obsesión por los cuerpos perfectos que cuela al presentar al grupo de vampiros al que pertenece Maurice, superficiales e interesados solamente en gente atractiva. Batalon expande un poco más el mensaje de diversidad corporal sobre el que descansa una parte fundamental de la serie: "La comunidad vampírica es un reflejo de nuestra sociedad y nuestro mundo. Como sociedad, damos mucho valor a cómo nos vemos y cómo nos ven los demás en lugar de a lo que llevamos dentro. Ese es uno de los pilares de nuestra serie, que todos somos especiales en nuestra manera única y personal".

Y ha sido especial para él ser el protagonista principal de una serie. "Si te soy sincero, me encanta la atención", bromea Batalon antes de continuar explicando que "me gusta sentirme útil como actor, no me gusta estar sentado todo el día esperando a actuar. Es muy divertido y gratificante porque puedo trabajar duro y explorar el espacio como este personaje".