El final de la temporada 2 de 'Euphoria' podría haber sido el final de la serie
Críticas
El final de la temporada 2 de 'Euphoria' podría haber sido el final de la serie

Es difícil que haya habido en este principio de 2022 una serie más discutida, elogiada y criticada que 'Euphoria'. Su temporada 2 se cierra sabiendo que la serie volverá en 2024, pero ese último capitulo podría haber sido perfectamente el final de la serie.

Por Marina Such - 02 Mar 2022

De alguna manera, Euphoria se ha comportado para HBO de una manera similar a como lo hizo Succession en su momento. Ambas tuvieron primeras temporadas que llamaron la atención de la crítica, aunque un poco menos del público. Es cierto que la serie juvenil de Sam Levinson tuvo mejores audiencias que la sátira sobre el poder de Jesse Armstrong, pero fue ya en la segunda entrega donde explotaron en cuanto a repercusión pública y atención mediática. Para Euphoria, eso se ha traducido en más de 6,5 millones de espectadores del final de su segunda entrega (cinco veces más que en el último episodio de la primera) y una media de audiencia que HBO no veía desde Juego de tronos.

Con semejante éxito viene también el escrutinio, que en este caso ha sido muy intenso. Desde las acusaciones de que el retrato de sus jóvenes es poco realista a que "idealiza" el consumo de drogas, o las informaciones sobre un rodaje complicado, la serie ha estado en el ojo del huracán durante sus ocho capítulos y, por supuesto, ante el final han llegado también las inevitables quejas porque algunos personajes no han seguido el camino preferido por los fans.

Realmente, ese episodio doble centrado en la obra de teatro de Lexi podría haber sido el final definitivo de Euphoria sin ningún problema. No lo es porque HBO renovó la serie por una tercera temporada, que no se verá hasta 2024, a mitad de la emisión, pero es la sensación que daban muchas de sus imágenes. Esa obra de teatro era una culminación más que perfecta de muchas de las tramas que ha estado manejando la serie, desde la dependencia total de Cassie de la valoración masculina a la posibilidad que ofrece a Rue de perdonarse a sí misma.

Rue y Jules han tenido una temporada llena de altibajos.
Rue y Jules han tenido una temporada llena de altibajos.

El paso al frente que da Lexi, que siempre ha estado al fondo, observando lo que ocurre en lugar de participando en ello, sirve para colocar un espejo delante de todos los personajes. A algunos les sirve para recordar buenos momentos y para darse cuenta de que hay cosas que deben dejar atrás, como le pasa a Maddy; a Nate le ofende ver en el escenario todas sus dudas e inseguridades, las mismas que le llevan a recurrir a la violencia o a una ciega venganza contra su padre cuando no sabe cómo procesar lo que le ocurre; Jules tiene un vistazo hacia parte del camino que siguió Rue hasta ser quien es, y a la propia Rue le vale como catarsis.

A ella no le duele revivir el funeral de su padre en el salón de actos de su instituto, sino que es algo parecido a una reconciliación consigo misma. Ve que Lexi reconoce su sufrimiento y, además, se da cuenta de que no es la única que ha pasado por ese trance. Da la sensación de que afianza su decisión de mantenerse sobria, aunque el apunte que hace su voz en off de que lo logra hasta el final de curso abre la puerta a una recaída posterior. Para Rue, este sería un buen punto y final, incluso en ese beso de despedida a Jules. Parece estar un poco más en paz consigo misma, que es el camino para abandonar las drogas.

El destino del resto de personajes queda un poco más en el aire, es cierto, pero la vida es también así. El arresto de Cal es otro cierre para Nate (al menos, es lo que él desea), del mismo modo que la charla entre Maddy y Cassie en el baño podría ser el broche a lo que queda de su amistad. Hasta vimos a Kat recurriendo de nuevo a internet para encontrar su validación en el episodio anterior.

Maddy y Kat, viendo la obra de Lexi en el final de 'Euphoria'.
Maddy y Kat, viendo la obra de Lexi en el final de 'Euphoria'.

Euphoria ha estado siempre centrada en Rue, y que ella transmita esa sensación de, como mínimo, punto y aparte es lo que más refuerza la impresión de que el final de la segunda temporada podría haber sido, también, el final de la serie. No habría sido un final definitivo en el que todo alcanza un cierre perfecto y ordenado porque no es ese tipo de ficción. No tendríamos por qué ver más a Fezco, por ejemplo, porque es sencillo imaginar dónde va a acabar, del mismo modo que tampoco sería necesario que nos contaran más sobre Nate. Para él, vengarse de su padre es la culminación de su historia, pese a que está claro que no es más que un parche temporal a todos sus problemas.

Euphoria no deja de ir sobre la adicción, y esta nunca se deja del todo atrás. Cassie es adicta a la mirada masculina y su camino en estos episodios no ha sido tan diferente del de Rue. Ella también toca fondo cuando decide transformarse en una cáscara vacía con el aspecto exterior de Maddy. No sabe quién es y espera que sea Nate quien se lo diga, del mismo modo que Rue aspira a encontrar sentido en las drogas. Pero la temporada termina ofreciéndole algo de esperanza, una luz al final del túnel. Habría sido un buen final. También es un buen nuevo punto de partida.