Por qué se acusa a 'Euphoria' de idealizar el consumo de drogas
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Por qué se acusa a 'Euphoria' de idealizar el consumo de drogas

La segunda temporada de 'Euphoria' está generando todo tipo de comentarios y controversias. La más ruidosa es la acusación de que idealiza el consumo de drogas a través de su protagonista, Rue, una polémica que debería aplacarse después del brutal quinto episodio, que muestra cómo la joven toca fondo en todos los sentidos.

Por Marina Such - 08 Feb 2022

Desde el principio de Euphoria ha quedado claro que estamos siguiendo a una protagonista con un grave problema de drogadicción. La serie arranca, de hecho, con Rue saliendo del hospital después de haber sufrido una sobredosis y enseguida comprendemos, también, que el marcado estilo visual de la serie está determinado por todas las emociones que sus personajes no puede expresar con palabras, y por las que las drogas generan en Rue.

Su vivencia, además, proviene directamente de la experiencia vital de Sam Levinson, creador de la serie, que durante toda su adolescencia peleó con la drogadicción y que vuelca en Rue muchas de las cosas que él experimentó. A través de la música, la fotografía o el uso del color transmite lo que ella siente cuando está colocada, y tampoco se esconde a la hora de mostrar las consecuencias que su adicción tiene en sí misma y en su entorno. Sin embargo, eso no le ha librado de las críticas.

La semana pasada, la asociación estadounidense contra el consumo de drogas D.A.R.E. acusó a la serie de HBO, ya renovada por una tercera temporada, de "glorificar" la adicción y de presentar una imagen errónea de la juventud, además de lamentar que críticos y gente de la industria calificara la ficción de revolucionara en lugar de denunciar las consecuencias negativas que puede tener sobre los adolescentes.

El cantante Dominic Fike es la gran incorporación a la segunda temporada de 'Euphoria'.
El cantante Dominic Fike es la gran incorporación a la segunda temporada de 'Euphoria'.

La protagonista principal de Euphoria y también productora ejecutiva, Zendaya, respondió a esas críticas antes de que se emitiera el quinto episodio de la segunda entrega, que precisamente las desmonta todas. La actriz explicaba que "nuestra serie no es ninguna moraleja que diga a la gente cómo debe vivir su vida o qué debe hacer". Nika King, que interpreta a la madre de Rue, señalaba sobre ese quinto capítulo que "definitivamente, no es en absoluto bonito, pero Sam se dio cuenta que era algo que tenía que verse. Necesitamos ver a esta familia Bennett pasar por esto porque es la única manera en la que la audiencia, y la gente que están también pasando por esto en la vida real, lo entiendan".

A lo que se refiere la actriz es a los quince primeros minutos de ese episodio, titulado Stand still like the hummingbird (una cita del escritor Henry Miller), que muestran una fuerte pelea entre Rue y su madre a cuenta de la maleta repleta de drogas que esta última ha hecho desaparecer. Durante la primera mitad de la segunda temporada, Rue ha conseguido todo lo que ha querido y ha creído que nadie se daba cuenta de que iba siempre hasta arriba de todo lo que caía en sus manos.

Finalmente empezaba una relación sentimental con Jules, había logrado un nuevo acceso a más drogas gracias a su amistad con Elliot y se había inventando la excusa de que estaba fumando marihuana para que no se fijaran demasiado en que iba colocada, pero por supuesto, todo eso era una ilusión construida sobre varias mentiras. La relación con Jules no es honesta, Elliot no es su amigo en realidad y cualquiera que preste un poco más de atención se da cuenta de que Rue está a un paso de volver a sufrir una sobredosis. Y que esta puede ser letal.

Jules es quien desencadena toda la crisis en Rue en el 2x05 de 'Euphoria'.
Jules es quien desencadena toda la crisis en Rue en el 2x05 de 'Euphoria'.

Lo que sigue es un vía crucis en el que Rue intenta huir del mono que empieza a sufrir, del dolor que todavía le produce la muerte de su padre, de todas las cosas horribles que les dice a su madre, a su hermana Gia y hasta a Jules cuando se da cuenta de que le han tirado las drogas y pretenden llevarla de vuelta a rehabilitación. Durante toda la noche asistimos, precisamente, a algo que está muy lejos de glorificar e idealizar la drogadicción: Rue roba, lo pasa mal, destruye todas las relaciones personales en su vida y acaba en la casa de la traficante más aterradora de la televisión, a un paso de quedar allí encerrada y acabar prostituida por un chute de morfina.

Es una yonqui dispuesta a todo por su siguiente dosis. Es feo, perturbador y descorazonador. El esfuerzo que le requiere a su madre mantenerse firme ante la violencia inicial de Rue, el miedo de Gia, la expresión de completa derrota de Jules mientras repite "te quiero" ante el abuso verbal al que la somete su novia... Y las caras de Rue cuando su madre le dice que es una mala persona o al ver a Jules irse y ser consciente de todo lo que le acaba de decir... Todo eso pinta el panorama completo de lo que significa que la joven sea drogadicta, que va mucho más allá de que ella pueda morir.

Está alienando a toda la gente a su alrededor y su cerebro solo piensa en cuándo y cómo va a conseguir el siguiente parche de fentanilo. La persona divertida y sensible que sabemos que está dentro de Rue, la persona que se enamoró de Jules, es completamente poseída por ese Mr. Hyde de la adicción. El propio Levinson contó, cuando se estrenó la primera temporada, que con 16 años él llego a un punto en el que "me resigné a que las drogas terminarían matándome y no había ninguna razón para que luchara contra ello".

Gia, la hermana de Rue, es quien más sufre al ver hasta dónde ha caído ella por las drogas.
Gia, la hermana de Rue, es quien más sufre al ver hasta dónde ha caído ella por las drogas.

Lo que Euphoria busca no es "romantizar" la drogadicción como si fuera una novela del Romanticismo idealizando la tuberculosis, sino mostrar la amplia realidad del asunto. Quiere que comprendamos por qué un adicto es como es y lo difícil que es para la familia lidiar con ello, y aunque la drogadicción de Rue es el eje sobre el que gira todo, la serie también aborda otras adicciones, como la de Cassie a ser validada por cómo la ven los chicos o cómo Kat no termina de encontrar lo que le permita sentirse bien consigo misma.

La vulnerabilidad emocional de sus personajes es lo que los conecta a todos y lo que empuja a Rue hacia las drogas. El quinto capítulo parece haberle hecho llegar a su punto más bajo y también parece indicar que todavía hay algo de autoconsciencia en ella, un instinto de supervivencia que le hace escapar de la casa del terror de Laurie y que también conecta con unas declaraciones de Sam Levinson sobre por qué decidió desintoxicarse definitivamente: "me asustó (la idea) que si fuera a morir hoy, ¿quién sería? Soy un ladrón. Soy un adicto. Me he comportado como un mierda para casi todas las personas que quiero. Estaba esta voz, clara como el día, que decía: deja de drogarte".

¿Escuchará Rue alguna vez esa voz?