Por qué 'Hacks' es la comedia sofisticada que deberías de estar viendo
Críticas
Por qué 'Hacks' es la comedia sofisticada que deberías de estar viendo

El ritmo de estrenos es tan alto, que a veces nos olvidamos de series que merecen la pena porque, a lo mejor, llegan a la vez que otros títulos a priori más llamativos. Una de esas series que merecen una oportunidad es 'Hacks', una comedia de HBO Max que saca petróleo de su diva del stand-up y la joven guionista que la ayuda a volver a la cima.

Por Marina Such - 20 May 2022

Deborah Vance es una leyenda viva del stand-up comedy con una residencia fija en un gran hotel y casino de Las Vegas, pero su show hace años que es el mismo y su público no se rejuvenece. Ava, por su parte, es una joven guionista que tuitea un chiste sobre el hijo gay de un político y es cancelada. Su única solución para volver a trabajar es escribir nuevo material para Deborah, pero ella no lo sabe y ninguna está contenta con este apaño ideado por su agente común.

Así empieza Hacks, la comedia que se convirtió con su primera temporada en la favorita de críticos y premios llevándose, entre otros, el Emmy a mejor actriz de comedia para Jean Smart. Creada por Lucia Aniello, Jen Statsky y Paul W.S. Downs (que interpreta también a Jimmy, el sufrido agente de Deborah y Ava), la serie parecía inicialmente una compañera espiritual de The marvelous Mrs. Maisel porque, si esa muestra los inicios de una cómica a principios de los 60, esta la sigue cuando ha alcanzado el éxito y, para algunos, es más sinónimo de un humor pasado de moda.

Algo de eso hay en Hacks, pero solo es uno de los elementos que Aniello, Statsky y Downs utilizan para enseñar cómo es el negocio de la risa y lo cruel que es con las mujeres, da igual que sean jóvenes o viejas. Busca constantemente crear conflicto, dividirlas y enfrentarlas porque eso vende más y da más morbo, pero lo que acabamos viendo en pantalla es más una comedia romántica platónica que otra cosa.

Kaitlin Olson y Jean Smart, en la segunda temporada de 'Hacks'.
Kaitlin Olson y Jean Smart, en la segunda temporada de 'Hacks'.

Porque todo gira alrededor de la relación entre Deborah y Ava. La segunda ya tiene una idea preconcebida de quién es la Vance cuando la conoce, y cree que es una Joan Rivers vendida al oro de los comentarios hirientes en las alfombras rojas. Pero, como ocurría también con la propia Rivers, Deborah tiene toda una vida detrás de darse contra muros sexistas para intentar ganarse el pan con la comedia, de traiciones sentimentales y de sentimientos de culpabilidad con su hija, y lo que Ava tiene que hacer es bajarse de su pedestal moral. En Hacks, todo el mundo tiene sus propios problemas y, muchas veces, crea otros porque no es capaz de darse cuenta de los de los demás.

Es una reivindicación de todas aquellas mujeres que se abrieron camino en el club masculino de la stand-up comedy cuando aún era más hostil hacia ellas que ahora y los cómicos de entonces solo concebían la presencia de chicas en el escenario si estaban en un club de striptease. Esa experiencia de Deborah contrasta con la de Ava, que se autosabotea constantemente porque no es capaz de dominar su impulso de tener la última palabra. La brecha generacional y los prejuicios marcan al principio su relación, pero como en toda rom-com que se precie, no tardarán en aprender a apreciar a la otra. Enemies to lovers, que suelen decir los escritores de fanfics.

Y mientras Deborah y Ava se transforman poco a poco en un equipo, a su alrededor encontramos un ramillete de personajes que siempre mantienen su humanidad, pese a que pueden resultar tan extremos como DJ, la hija de Deborah, que es el cliché ambulante del síndrome de Peter Pan, o Marcus, el encargado de velar por los negocios de la cómica, que se toma su trabajo demasiado personalmente. En la galería de personalidades peculiares se lleva la palma Kayla, la "asistente" de Jimmy, enchufada en la agencia y que vive en un mundo totalmente alternativo y desconectado de la realidad.

La temporada 2 de 'Hacks' manda de gira a Deborah y Ava.
La temporada 2 de 'Hacks' manda de gira a Deborah y Ava.

Hacks siempre sabe cuándo equilibrar los chistes con un momento dramático. O mejor dicho, sabe que para que los chistes funcionen, sus personajes tienen que estar bien construidos y tenemos que comprender lo que se juegan emocionalmente en ese chiste. Cuando Ava le confiesa a Deborah algo malo que ha hecho, la reacción de la Vance es muy graciosa, pero también queda claro que proviene de una herida y un dolor reales. Nos reímos porque sabemos que no es un gag intrascendente.

Esa tensión emocional, del precio personal que acarrea hacer comedia y, además, convertirte luego en famosa, del tira y afloja entre lo que sabes que funciona y el riesgo de probar algo nuevo y más estimulante, entre el negocio y la creatividad, entre mujeres de diferentes generaciones demasiado orgullosas para reconocer sus errores... Sobre todo eso se construye una Hacks que merece todos los elogios que ha recibido, sobre todo porque hace suya una frase que Deborah le dice a Ava sobre el tuit que le ha costado su trabajo: no la han cancelado por lo que dice ese tuit, sino porque es un chiste malísimo que no hace gracia. El único límite del humor es que sea divertido.