'Heartstopper' es una adorable historia sobre un primer amor LGTBI
Críticas
'Heartstopper' es una adorable historia sobre un primer amor LGTBI

Netflix ha estrenado 'Heartstopper', adaptación de un cómic de Alice Oseman que ha generado un fandom a su alrededor que esperaba con mucho interés su traslación a la pantalla. El resultado es una serie con mucho corazón con dos protagonistas a los que es muy fácil querer.

Por Marina Such - 25 Apr 2022

Historias sobre el primer amor de juventud hay muchas. Las encontramos más o menos trágicas, nostálgicas o rabiosamente modernas, pero lo que es menos habitual es que estén protagonizadas por dos jóvenes del mismo sexo. Existen algunos ejemplos, por supuesto, desde Love, Victor (que trasladaba a televisión la película Con amor, Simon) a My summer of love, que fue uno de los primeros trabajos en cine de Emily Blunt, o una serie como Faking it, que jugaba también con las percepciones sociales y las etiquetas.

En ese contexto, el estreno en Netflix de algo como Heartstopper es es motivo de celebración no solo para el público LGTBI, sino para todos los espectadores porque es un todo un lugar feliz habitado por buenas personas que solo quieren encontrar su camino en el mundo y, de paso, alguien que les quiera tal y como son.

La serie adapta un cómic de Alice Oseman, que también escribe los guiones, que sigue a Charlie, un adolescente que ha conseguido superar una etapa de mucho bullying en el instituto al saberse que es gay, y que ahora se ve a escondidas con otro compañero que no quiere que nadie sepa lo suyo. Por otro lado, tenemos a Nick, la estrella del equipo del rugby, con quien Charlie coincide en una asignatura puente entre su año, el 10º, y el de Nick, que es el undécimo. Los dos se hacen amigos, pero Charlie se da cuenta rápidamente de que ese chico le gusta bastante más y Nick empieza a plantearse su orientación sexual.

Heartstopper cuenta todo esto tratando a sus personajes con mucho afecto, y desde el conocimiento de que todo va a ir mejor, de que todos esos dramas que les parecen insuperables no serán para tanto con el paso del tiempo. El ejemplo de Elle, la amiga trans de Charlie, es el más claro: sí, sufrió mucho bullying en Truham, la escuela masculina a la que asistía, y acabó yéndose a Higgs, un instituto femenino que está más acorde con quien es ella y sus nuevas circunstancias. Lo peor ha quedado atrás, que es parecido a la situación en la que encontramos a Charlie.

Y, sin embargo, tampoco evita conflictos reales, como que Harry, el niño rico e idiota que se dedica a meterse con todo el mundo, esté siempre haciendo comentarios homófobos alrededor de Charlie o que Darcy y Tara, dos amigas de Elle que son pareja, tengan también que escuchar constantemente a compañeras diciendo que les dan asco. Pero esos conflictos siempre están superados en la serie por ese enamoramiento que va fraguándose entre Nick y Charlie, o por la amistad entre Charlie, Tao (que parece sacado de una versión británica de Dawson crece), Elle e Isaac, o por el apoyo que Charlie tiene de su padre y su hermana Tori, una de las revelaciones de la serie con su costumbre de aparecer de improviso en la puerta del dormitorio de su hermano pequeño.

A ese tono amable y cuqui contribuyen los detalles que entroncan esta Heartstopper con la de los cómics, como las chispas animadas que Nick siente si su mano está cerca de la de Charlie o las hojas de otoño que vuelan alrededor de ellos cuando están juntos. Nick, además, casi es más el centro sobre el que gira todo porque es su viaje hacia asumir quién es de verdad donde está el corazón emocional de la serie, y Kit Connor vende perfectamente a este chico de buen fondo, a quien le da un poco miedo lo que siente por Charlie y, sobre todo, salir de la zona de confort en la que se encuentra.

'Heartstopper' utiliza algunos detalles animados para expresar los sentimientos de sus personajes.
'Heartstopper' utiliza algunos detalles animados para expresar los sentimientos de sus personajes.

La mejor descripción de la serie es la de ser como un cálido abrazo. Ciertamente, está más orientada el público juvenil, para quien tiene todos los elementos para convertirse en una obsesión que genere fanfics, fan art y todo tipo de gifsets en redes sociales, pero la universalidad de lo que cuenta la abre a todo tipo de espectadores. Solo hay que dejar el cinismo en la puerta y dejarse llevar por estos dos adorables chicos que empiezan a abrirse camino en el mundo.