'Jessica Jones' es la mejor de las series de Marvel que llegan a Disney+
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'Jessica Jones' es la mejor de las series de Marvel que llegan a Disney+

Disney+ ya tiene en su catálogo las series de Marvel que se produjeron inicialmente para Netflix y, aunque 'Daredevil' puede ser la que concentre más atención del público general, quizá sea 'Jessica Jones' la mejor de todas por sus temáticas y el retrato de su protagonista.

Por Marina Such - 29 Jun 2022

El anuncio de que las series de Marvel que se habían producido para Netflix (las centradas en los denominados Defensores, todos vecinos de Manhattan) abandonaban la plataforma y se mudaban a Disney+ no era, en realidad, una sorpresa porque era de esperar que la compañía fuera reuniendo todas las propiedades que tenía desperdigadas por ahí. Sí es notable porque el tono de esas seis series es bastante diferente de las que Marvel Studios está haciendo en exclusiva para Disney+: están bastante más pegadas a la calle y, aunque mencionan aspectos de las películas, existen de manera independiente a ellas.

La violencia de The Punisher es un notable contraste con la acción que se ve en Falcon y el Soldado de Invierno, por ejemplo, y aunque Bruja Escarlata y Visión tiene una imaginativa manera de mostrar el trauma de Wanda, ese retrato se queda pequeño al lado del que arrastra consigo Jessica Jones. De hecho, aunque las espectaculares peleas de Daredevil le granjearon con razón un entregado fandom, el dibujo de personaje de Jessica la convierte en la mejor de las series producidas inicialmente para Netflix.

Primero, repasemos de qué va. Jessica Jones adaptaba unos cómics de Brian Michael Bendis que habían salido inicialmente en una línea de Marvel para adultos, con el título de Alias. Presentaba a Jessica como una detective privada especializada en casos en los que había involucrados alguna persona con habilidades especiales. Ella misma había sido en su momento una superheroína con la capacidad de volar y fuerza sobrehumana, hasta que un supervillano llamado Kilgrave la secuestró.

David Tennant era Kilgrave, el perturbador villano de la primera temporada de 'Jessica Jones'.
David Tennant era Kilgrave, el perturbador villano de la primera temporada de 'Jessica Jones'.

Kilgrave (o el Hombre Púrpura, porque era de ese color en las viñetas) tiene el poder de conseguir que todo el mundo haga lo que él quiera. En el caso de Jessica, eso se traduce en convertirse en su esclava en todas las maneras posibles, incluida la sexual, que en la serie se insinúa de una manera muy clara y muy perturbadora. Jessica logró escapar de sus garras, pero el trauma aún la persigue. Por eso ha optado por "esconderse" trabajando como detective privada, ocultando sus poderes, ahogando sus fantasmas en botellas de whisky y peleándose con las pocas personas que realmente le importan en su vida.

Jessica cumple todos los clichés del detective clásico del noir: el trauma pasado, el cinismo, las escasas amistades, los ligues que no le convienen y, en el fondo, un sentido de la justicia y cierto idealismo que le impide abandonar casos en los que hay gente que de verdad necesita su ayuda. El tratamiento del trauma y de la violencia sexual es muy acertado (sobre todo para 2015, que en esos temas se ha avanzado mucho en poco tiempo) y la presencia de Kilgrave es realmente inquietante y aterradora.

El único gran defecto de Jessica Jones es el mismo de todas aquellas series, que es que su trama no alcanza para trece capítulos y tiene algunos en los que flaquea, pero rodea a su protagonista de una colección de personajes femeninos a cada cual más complejo, desde la abogada para la que trabaja de vez en cuando a su única amiga y prácticamente hermana, interpretadas respectivamente por Carrie-Ann Moss y Rachael Taylor.

Carrie-Ann Moss y Rachael Taylor, en 'Jessica Jones'.
Carrie-Ann Moss y Rachael Taylor, en 'Jessica Jones'.

Que el villano esté tan relacionado personalmente con Jessica eleva mucho el nivel de la primera temporada, nivel que es cierto que no se consigue igualar en las dos siguientes. Sin embargo, mantienen esa conexión directa con su protagonista de los conflictos y problemas que centran los episodios. El pasado familiar de Jessica o su relación con una Trish Walker que se obsesiona más y más con convertirse ella misma en una justiciera son los motores de sus últimas entregas, y el punto de vista femenino le da un aire ligeramente diferente a que podían tener Daredevil o Iron Fist.

De hecho, probablemente fueran esta y Luke Cage, con su centro en la cultura afroamericana de Harlem, las dos series con mayor personalidad propia de las seis que estaban en Netflix. Y también es lo que las hace destacar de las que Marvel produce actualmente. Sus temas son un poco más serios y están tratados de una manera más directa, además de que su retrato de la violencia sea más explícito. Pero pocas tienen las ideas más claras que Jessica Jones.