'Killing Eve': qué ha pasado en el final de la serie
Críticas
'Killing Eve': qué ha pasado en el final de la serie

'Killing Eve' ha terminado su cuarta y última temporada en HBO Max y las reacciones que ha suscitado su último capítulo son muy intensas. Del destino de Villanelle y Eve, las intenciones de Carolyn y el cierre de la trama de los Doce hablamos en esta crítica.

Por Marina Such - 11 Apr 2022

El titular de esta crítica podría ser acusado de clickbait, de estar hecho pensando solo en el SEO. Sí, es la frase que más gente puede buscar sobre el final de Killing Eve, pero también es la que mejor resume ese último episodio. ¿Qué es lo que ha pasado ahí? Por un lado, ha sido coherente con la deriva de la entrega y con el destino que han corrido bastantes personajes en ella. Por el otro, refuerza uno de los tropos más criticados recientemente, especialmente en redes sociales.

En realidad, toda la cuarta temporada ha sido un paso atrás con lo visto en las tres anteriores. El fuerte de la serie ha estado siempre en el retrato de su trío principal, el que forman Eve, Villanelle y Carolyn: la corrupción moral de la primera, la compleja y volátil relación entre la asesina y ella y la enigmática agenda de la tercera, pero el equilibrio entre las tres se ha visto descompensado esta vez, lo que prueba que siempre fue más frágil de lo que parecía.

Carolyn ha ido un poco dando tumbos en su búsqueda de la cúpula de los Doce, y aunque el objetivo de Eve era bastante más directo, y se entendía que Villanelle fuera de aquí a allá buscando una solución a su deseo de cambiar, se ha notado cierta dispersión que no ha conseguido que las tramas estuvieran a la altura de lo que estaban haciendo en todos los episodios Fiona Shaw, Sandra Oh y Jodie Comer, a quienes siempre resulta un placer ver en pantalla, sobre todo si comparten escenas.

Carolyn ha llevado un juego muy críptico en la última temporada de 'Killing Eve'.
Carolyn ha llevado un juego muy críptico en la última temporada de 'Killing Eve'.

A ellas hay que sumar también a Camille Cottin y Anjana Vasan, que han imbuido a Hélène y Pam de un sentido de la diversión que encajaba perfectamente en el mundo que construyó inicialmente Phoebe Waller-Bridge a partir de las novelas de Luke Jennings. Y con esto llegamos al último episodio, el que ha desatado en redes una fuerte polémica, así que, a partir de aquí, habrá spoilers.

Qué ha pasado en el último capítulo de 'Killing Eve'

El cierre de la serie se puede articular en tres frentes que iban directos a colisionar: la admisión entre Eve y Villanelle de lo que siempre han sentido la una por la otra, la aún más complicada relación entre Eve y Carolyn (que en esta cuarta entrega se ha convertido directamente en rivalidad) y lo que esta última pretende. En el primer punto, ese interludio en el que Eve y Villanelle escapan de la isla de Gunn y regresan a Londres se construye casi por completo sobre la química entre Jodie Comer y Sandra Oh y lo bien que se compenetran cuando trabajan juntas.

Los cruces de miradas ante esa pareja de excursionistas cursis y pesados, la relajación que se instala entre ellas durante el viaje en la caravana (la escena de los caramelos es una pequeña delicia en ese sentido)... Sí, finalmente llega el beso que resuelve la tensión existente entre ellas desde que se encuentran por primera vez en el baño de aquel hospital, pero es todo lo anterior donde está lo mejor entre ellas. Y eso que sigue habiendo muchos asuntos sin resolver entre ellas, desde la muerte de Bill al tiro que Villanelle le metió a Eve en Roma.

Eve y Carolyn han pasado a ser rivales en el final de la serie.
Eve y Carolyn han pasado a ser rivales en el final de la serie.

La lectura del tarot que los excursionistas les hacen ya avisa de cómo va a terminar todo: Villanelle tiene un final glorioso liquidando ella sola a toda la cúpula de los Doce (un cierre rápido que demuestra lo accesoria que ha sido siempre esa trama, que no era más que un macguffin) y Eve sufre una muerte, pero no la suya. Esos últimos minutos son los que han generado más críticas porque repiten el tropo conocido como bury your gays, o entierra a tus homosexuales. Cuando Eve y Villanelle parecen decidir que no van a evitar más lo que sienten, la segunda es acribillada y muere bajo las aguas del Támesis.

Existen multitud de ensayos sobre ese tropo y podríamos dedicar toda esta crítica a discutir si está justificado, si no hacía falta acabar así, si se ha visto a Killing Eve bajo un foco que a lo mejor era injusto con lo que la serie estaba haciendo, si la necesidad de representación de la comunidad LGTBI en pantalla lleva a estándares imposibles de alcanzar o si la serie ha jugado con su público... Lo que sí es verdad es que no estaba demasiado claro que Eve y Villanelle pudieran sobrevivir, y mucho menos que pudieran acabar juntas. Al fin y al cabo, la obsesión de Eve con la asesina es malsana y no le ha traído más que dolor.

Y luego está Carolyn. El momento en el que Eve mata a sangre fría a Lars, saltándose lo que Carolyn le había pedido, es el instante en el que la ex agente del MI6 decide que ella es un inconveniente para sus planes. Deja que la pareja haga el trabajo sucio por ella y, después, elimina los cabos sueltos. Eve no muere en el barco porque Villanelle la protege, pero para Carolyn ya no es más que un peón que ha dejado de tener utilidad.

Villanelle ha estado toda la cuarta temporada preguntándose qué tiene que hacer para cambiar.
Villanelle ha estado toda la cuarta temporada preguntándose qué tiene que hacer para cambiar.

Curiosamente, antes de que empezaran a llover balas desde el Tower Bridge (que fue el lugar donde las dos se despidieron al acabar la tercera temporada), hay una escena que resulta clave y que deja en el aire que, realmente, Eve y Villanelle tuvieran un futuro juntas. La segunda ha asesinado a los Doce en la cubierta inferior del barco y sube a la sala donde Eve ha distraído a toda una boda. Se la encuentra bailando, abandonando por un momento sus preocupaciones entre extraños que solo están pasándoselo bien, y a Villanelle se le llenan los ojos de lágrimas.

La asesina que estaba tan preocupada por cambiar y ser mejor ha conseguido su propósito por y para Eve, y parece dispuesta, en ese sentido, a despedirse de ella y dejarla marchar porque es lo mejor. No sabemos si eso habría sido así porque el plan de Carolyn entra en acción en ese momento, pero esa mirada de Jodie Comer estaba diciendo muchas cosas.

Hay todavía más para comentar de la temporada, desde el buen añadido que ha acabado siendo Pam (que hace caso a tiempo de los consejos de Konstant¡n) al juguetón sentido del humor que ha seguido presidiendo toda Killing Eve. Ese humor, sin embargo, enmascaraba a veces el lado más cruel que también ha subyacido siempre. Los asesinatos de Bill y Niko o cómo Villanelle acaba con toda su familia eran solo una muestra de que, en el fondo, la serie ha sido todo el rato como Carolyn: dispuesta a pagar el precio por mantenerse en el juego.