'A league of their own' es una alegre y reivindicativa expansión de la película 'Ellas dan el golpe'
Amazon Prime
'A league of their own' es una alegre y reivindicativa expansión de la película 'Ellas dan el golpe'

'Ellas dan el golpe' cumple este año treinta desde su estreno, y es una buena manera de celebrarlo que Amazon Prime Video estrene el viernes su adaptación a televisión, 'A league of their own', una serie que amplía las historias que se contaban en la película y que está presidida por un enorme encanto y por el tono que hacía que triunfaran aquellas comedias deportivas de los 90.

Por Marina Such - 10 Aug 2022

Una historia de superación, una comedia sobre amistades que se forjan y romances que surgen a escondidas, una postal sobre cómo era la vida de las mujeres estadounidenses al principio de la Segunda Guerra Mundial y la historia real de la liga femenina profesional que se fundó para que el béisbol no desapareciera de los estadios norteamericanos con sus jugadores alistados en el ejército, más un viaje hacia el descubrimiento de su identidad de sus dos protagonistas principales... A league of their own es muchas cosas en los ocho capítulos de su primera temporada, que se estrenan el viernes en Amazon Prime Video, aprovechando al máximo la posibilidad de expandir el mundo que se mostraba en la película Ellas dan el golpe.

Aquella contaba el nacimiento de la All-American Girls Professional Baseball League en 1943 y de las primeras mujeres que jugaron en ella. Que los hombres estuvieran en el frente dejaba muchas posiciones abiertas a que fueran ocupadas por mujeres para que las fábricas siguieran produciendo y, en este caso, para que el público siguiera teniendo béisbol profesional en verano. Para muchas chicas, era una oportunidad de perseguir sus sueños o de salir de sus pueblos y de sus vidas, algo que ya mostraba la película y que la serie expande todavía más.

Porque lo que hacen Will Graham y Abbi Jacobson, creadores de la ficción, es abrir el campo de visión. Ellas dan el golpe dejaba fuera a las mujeres afroamericanas y a las LGTBI, y ellas son las que centran la serie. Así, podemos decir que los episodios se articulan alrededor de dos tramas paralelas: está Carson (Abbi Jacobson), que aprovecha que su marido está en la guerra para presentarse a las pruebas de la liga y acaba siendo la catcher de las Rockford Peaches, y tenemos a Max (Chanté Adams), una joven negra que sueña con jugar profesionalmente al béisbol, pero no puede hacerlo en la AAGPBL porque no admiten a jugadoras de color. Tiene que buscar otra manera de cumplir su sueño.

'A league of their own' sigue también a las mujeres que entraron a trabajar en fábricas.
'A league of their own' sigue también a las mujeres que entraron a trabajar en fábricas.

Los viajes personales de Carson y Max tienen circunstancias diferentes pero, en el fondo, son un espejo uno del otro. Ambas están encontrando su propia identidad, una lejos de su marido y de la gente que la conoce en su pueblo de Idaho, y la otra separándose de las expectativas de su madre, que es de las pocas mujeres negras que tiene su propio negocio en Rockford. Jacobson y Adams resultan ser dos protagonistas muy empáticas que funcionan muy bien con el resto de personajes que se mueven a su alrededor. En el caso de Adams, el dúo que Max forma con Clance, su amiga de la infancia obsesionada con los cómics, es uno de los mejores aspectos de la serie.

Pero, en realidad, todos los personajes están muy bien retratados y vistos con mucho cariño. Muchos de ellos se basan en personas e historias reales (Max, por ejemplo, es una amalgama de tres mujeres que llegaron a jugar en equipos masculinos de las Ligas Negras, la competición profesional de béisbol solo para afroamericanos) y a todos los sobrevuela el mismo tono amable, con sentido del humor y crowd pleaser que distinguía a las películas deportivas de los 80 y los 90 como la propia Ellas dan el golpe o Campo de sueños. A league of their own, sin embargo, es mucho más consciente de la discriminación y los prejuicios que sufrían sus protagonistas por ser mujeres, negras o queer, o todo a la vez.

Graham y Jacobson quieren mostrar la diversidad que había en aquella liga, aunque buena parte de ella tuviera que llevarse en secreto, y la manera en la que construyen las relaciones entre los personajes y las dinámicas de las Peaches recuerda en ocasiones al tono de la primera temporada de Orange is the new black. También van manejando con cuidado la historia de amor que lleva a que Carson se replantee toda su vida.

Abbi Jacobson y D'Arcy Carden, en una escena de 'A league of their own'.
Abbi Jacobson y D'Arcy Carden, en una escena de 'A league of their own'.

A league of their own es una serie de televisión a la vieja usanza, en el sentido de que sabe que los capítulos tienen que ofrecer algo interesante por sí mismos a los espectadores para que estos sigan viéndolos mientras, al mismo tiempo, tiene de fondo un arco para toda la temporada, se preocupa por tener unos personajes bien construidos y, además, sigue muchas de las reglas de las comedias deportivas de superación de adversidades. Hasta incluye guiños a algunas de las escenas más famosas de la película (como aquel "en el béisbol no se llora").

Lo que no intenta es reescribir la historia. Los personajes masculinos más prominentes pueden ser buenos tipos, pero no dejan de ser hombres de los años 40, del mismo modo que las jugadoras de la liga y el mundo alrededor de Max no se van a mezclar porque, por ejemplo, hasta 1947 no hubo un jugador negro en un equipo de la Major League (Jackie Robinson, en los Dodgers). Lo difícil es entrelazar su historia de mujeres que encuentran una comunidad propia (una familia escogida, si queremos llamarla así) con los riesgos que corrían muchas de ellas por ser quienes eran sin que haya una disonancia tonal importante, y A league of their own no siempre lo consigue.

De todos modos, merece la pena por esa alegría con la que muestra a sus personajes y por hallazgos como Gbemisola Ikumelo como Clance o una D'Arcy Carden (Barry) más dramática de lo habitual como Greta, la jugadora glamourosa y femenina que, en teoría, representa la imagen que la liga quiere dar. Algunos espectadores considerarán que le falta cierta mordiente, pero prefiere ser reivindicativa a través del encanto y el entretenimiento que mejor encajan en verano.