"Más grande y sexy": así era la película cancelada de 'The Last of Us' dirigida por Sam Raimi
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"Más grande y sexy": así era la película cancelada de 'The Last of Us' dirigida por Sam Raimi

Mucho antes de que HBO se lanzara a desarrollar la serie, 'The Last of Us' estuvo cerca de convertirse en una película al estilo 'Guerra Mundial Z', la cual iba a estar dirigida por Sam Raimi. Esta es la historia.

Por Álvaro Ortiz - 28 Dec 2022

Aún no ha llegado 2023 y ya hay una candidata a mejor serie del año. Se llama The Last of Us y es, sin duda, el título que todo el mundo está esperando. La adaptación televisiva del exitoso videojuego de 2013, con Pedro Pascal (The Mandalorian) y Bella Ramsey (Juego de tronos) a la cabeza, es la gran apuesta de una HBO Max que, según los rumores, ha invertido más de cien millones de dólares en un proyecto que huele a bombazo, pero que estuvo a punto de tener un rumbo muy diferente.

Según ha revelado The New Yorker, en 2014, la compañía Screen Gems, propiedad de Sony Pictures, empezó a desarrollar una película basada en The Last of Us. En ese momento, el videojuego ya se había convertido en un fenómeno de masas: crítica y público cayeron rendidos a la desgarradora historia de Joel y Ellie, dos supervivientes que debían atravesar un Estados Unidos postapocalíptico, asolado por una extraña pandemia que provoca la mutación de los humanos en monstruos caníbales.

Uno de los aspectos más sorprendentes del juego es su narrativa. Si bien The Last of Us podría haber sido una historia de zombis al uso, llena de espectáculo y pirotecnia, la obra emprende el camino opuesto y opta por desarrollar un estudio de personajes muy complejo, dentro de un tono que se mueve entre lo asfixiante y lo intimista. Eso chocaba frontalmente con las aspiraciones de Screen Gems, que pretendía hacer una adaptación parecida a Resident Evil, más centrada en la acción desenfrenada.

Imagen de 'The Last of Us' en HBO Max.
Imagen de 'The Last of Us' en HBO Max.

El propio Neil Druckmann, creador del videojuego original, ha desvelado que aquel proyecto estuvo años y años en desarrollo. Sin embargo, la visión de Druckmann y la del estudio eran incompatibles: mientras el primero tenía como referencia estética la película No es país para viejos, los ejecutivos preferían algo mucho más cercano a Guerra Mundial Z. Incluso habían contratado como director a Sam Raimi, un cineasta con experiencia en el género. Pero aunque su elección gustaba a Druckmann, el proyecto estaba condenado ante las órdenes del estudio: "Más grande y más sexy".

Después de años encallados en el desarrollo, Screen Gems renunció a los derechos. Pasó el tiempo hasta que, un día, Druckmann admitió a Carter Swan, el ejecutivo a cargo del proyecto, que una adaptación a cine sería un error. Swan respondió que el guionista Craig Mazin, autor de la aclamada Chernobyl, le había dicho lo mismo. Entonces, Druckmann contactó con Mazin —después de haber rechazado su llamada años antes por "no saber quién era"— para estudiar las posibilidades de hacer el proyecto para televisión juntos. El resto, como se suele decir, es historia.