Naveen Andrews muestra en 'The Dropout' el lado más oscuro de los emprendedores de Silicon Valley
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Naveen Andrews muestra en 'The Dropout' el lado más oscuro de los emprendedores de Silicon Valley

'The Dropout' cuenta la historia real de Elizabeth Holmes y Theranos, una empresa que afirmaba que iba a revolucionar la sanidad en Estados Unidos. A su lado se encontraba Sunny Balwani, un empresario que ayudó a Holmes a mantener en pie el castillo de naipes que era su compañía y a quien en la serie interpreta Naveen Andrews, todo un veterano de la televisión con quien hemos podido hablar sobre la ficción.

Por Marina Such - 20 Apr 2022

Al inglés Naveen Andrews, muchos espectadores empezaron a reconocerlo a partir de la película El paciente inglés, donde daba vida a un soldado indio, enrolado en el ejército británico en plena Segunda Guerra Mundial, que tenía una historia de amor con la enfermera interpretada por Juliette Binoche. El resto del público quizá tardó en saber quién era un poco más, hasta que apareció en Perdidos como Sayid, el ex guardia de Saddam Hussein atrapado en una misteriosa isla con el resto del pasaje del vuelo Oceanic 815.

Entre esos trabajos, Andrews no ha dejado de trabajar, centrado sobre todo en la televisión estadounidense. Antes del papel por el que Serielistas ha tenido la oportunidad de entrevistarlo, formó parte del amplio reparto de Sense8, y ahora tiene ante sí un reto más complicado de lo que parece a simple vista: el de dotar de humanidad y tridimensionalidad a Sunny Bilwani, uno de los ejecutivos de Theranos.

El nombre de esa empresa puede no significar nada para parte del público, pero esa situación va a cambiar a partir de hoy, cuando Disney+ estrena The Dropout. Auge y caída de Elizabeth Holmes. Holmes era una joven universitaria, con el sueño de ser la nueva Steve Jobs, que abandonó Stanford para fundar una empresa que desarrollara un aparato capaz de realizar cientos de análisis diagnósticos diferentes a partir de una única gota de sangre. Aquella empresa se llamaba Theranos y, aunque se presentó como un impresionante éxito, en realidad era un gigante con los pies de barro porque su invención nunca funcionó. Holmes y Bilwani, de hecho, fueron condenados por fraude el pasado mes de enero.

El tribunal consideró probado que habían engañado a inversores y a pacientes al asegurarles que su máquina era operativa, poniendo en riesgo la salud de los segundos, y lo hicieron convencidos de que estaban haciendo algo que iba a cambiar el mundo. "Les da una fuerza moral en lo que es una empresa comercial, no lo olvidemos. Ya sea consciente o inconscientemente, da un sustrato moral y una justificación a cómo se comportan más adelante", apunta Naveen Andrews sobre ese discuro de Elizabeth y Sunny sobre que quieren mejorar las vidas de los ciudadanos medios: "Y aquí se vuelve complejo y peligroso porque desarrollan un complejo mesiánico sobre lo que hacen y, como sabemos por la historia y la religión, eso puede llevar a todo tipo de, cómo lo diría, psicosis".

La tozudez de Holmes en seguir adelante, aunque hay quien le avisa de que su invento nunca va a funcionar, encuentra el complemento ideal en Bilwani, un empresario que se hizo rico al vender una empresa informática y a quien conoce durante un curso lingüístico en Pekín. Ella estaba a punto de empezar la universidad y él era bastante mayor que ella, reconociendo enseguida a alguien especial. "Creo que él estaba desesperadamente enamorado de ella, y sospecho que parte de él todavía lo está. Esa fue mi manera de entrar en el personaje porque, si he de ser sincero, había muy poco donde pudiera identificarme con él", señala Andrews.

The Dropout se esfuerza por retratar de la manera más matizada posible la relación sentimental y profesional entre los dos, una relación que tiene mucha importancia en todas las decisiones cuestionables, poco éticas y hasta ilegales que Theranos toma para intentar mantener a flote el sueño de Holmes. En ese aspecto, Andrews y Amanda Seyfried, que interpreta a Elizabeth Holmes, acordaron desde el principio que iban a darles vida sin ideas preconcebidas y cuidando mucho que no hubiera un desequilibrio de poder entre ellos: "La relación, si está desequilibrada, abre la puerta a todo tipo de comportamientos tóxicos en los que un integrante de la pareja puede sabotear al otro en cualquier momento. Muestra lo jodidos que pueden ser los seres humanos en una relación que, aparentemente, funciona y en la que se sienten seguros juntos".

Amanda Seyfried es Elizabeth Holmes en 'The Dropout'.
Amanda Seyfried es Elizabeth Holmes en 'The Dropout'.

La producción de la serie coincidió en el tiempo con la celebración del juicio, lo que dio pie a algunas circunstancias peculiares. Por ejemplo, durante el rodaje se hicieron públicos varios mensajes de texto entre Elizabeth y Sunny que daban una mejor idea de cómo era su relación, mensajes que la showrunner de la serie, Liz Meriweather, llegó a incorporar al guion. "Cuando Amanda y yo empezamos a rodar juntos, tuvimos que decidir en ese momento cómo de profunda y de intensa era su relación. Cuando haces eso en una fase tan temprana del rodaje, es una apuesta porque no estás del todo seguro. Estos eventos del juicio estaban pasando en tiempo real", apunta Naveen Andrews, que añade también que, al leer los mensajes, se dieron cuenta de que estaban en el camino correcto.

Ese camino era el de interpretar a los personajes de The Dropout como personas tridimensionales, algo que comparte con otras series que se han estrenado recientemente sobre historias de éxito de Silicon Valley que ocultaban todo tipo de comportamientos reprobables. Para Andrews, esta coincidencia se debe a que "colectivamente, la gente está dándose cuenta poco a poco de que estos emprendedores, a falta de otra palabra mejor, tienen un poder y una fortuna absolutos y mucha influencia sobre cómo vivimos nuestras vidas. La gente está empezando a poner eso en duda y es algo bueno".