'Operación Marea Negra' es una espectacular producción de Prime Video que quiere abarcar demasiado
Críticas
'Operación Marea Negra' es una espectacular producción de Prime Video que quiere abarcar demasiado

Prime Vídeo estrena el viernes la miniserie 'Operación Marea Negra', la historia real sobre el primer narcosubmarimo detenido en Europa. Una nueva serie sobre el tráfico de drogas en las costas gallegas que funciona mejor cuando no se centra en el propio crimen, sino en la historia personal de su protagonista.

Por Ignacio Parrón - 23 Feb 2022

Era noviembre de 2019 cuando la Policía Nacional detectó en la costa gallega la presencia de un narcosubmarino cargado con tres toneladas de cocaína. Era la primera vez en la que se tenía constancia de este tipo de embarcaciones en Europa. Esta historia captó la atención de Ficción Producciones, el guionista Natxo López y Daniel Calparsoro, que transformaron la noticia en una miniserie: Operación Marea Negra (que lleva el título de la operación policial), que llega el viernes a Prime Video.

La serie nos presenta a Nando, un joven gallego aspirante a boxeador profesional y descendiente de pescadores (su abuelo, en este caso), sin recursos para cumplir sus metas. Y esto es lo más interesante de toda la serie, el viaje personal de su protagonista. El primer episodio promete enormemente. Sabe mucho a Galicia, a mar, a la tradición pesquera. A eso se le suma el conflicto de Nando: quiere ser boxeador, pero la edad y la falta de patrocinio le impiden serlo.

Entonces llegan los cantos de sirena: su prima le propone entrar en el negocio de la droga como piloto de planeadoras. Dinero fácil y rápido. A su vez, su entrenador le ofrece heredar el gimnasio, pero Nando decide alimentar su ambición y apostar por el narcotráfico. Así es como empieza el viaje a los infiernos del protagonista, un infierno húmedo y claustrofóbico, en este caso.

Los problemas llegan cuando avanzamos hacia los siguiente episodios. La serie tiene dos inconvenientes. El primero es que da la sensación de que habría funcionado mucho mejor como una película de dos horas que como una miniserie de algo más de tres. Para cubrir ese espacio necesita rellenar con muchos minutos de metraje en los que luce un diseño de producción muy potente para una ficción española, pero con poca relevancia para la trama y en los que se pierde el interés por momentos. El segundo episodio, sin ir más lejos, se podría haber condensado en la mitad de tiempo perfectamente. Lo mismo ocurre con esa subtrama entre las policías española y portuguesa en su intento de encontrar al submarino, que acapara más protagonismo del necesario.

El segundo es que bebe de demasiadas fuentes. Muchos pensarán de primeras en Vivir sin permiso, otra serie de narcotráfico en la costa gallega, esencialmente porque comparte dos de sus protagonistas: Álex González y Luis Zahera. Como curiosidad, mientras que en la primera todos emplearon un acento neutro, Álex González, nacido en Madrid, sí que ha buscado en esta ocasión el acento gallego. Se nota claramente que es un madrileño imitando el acento, pero se agradece al menos el esfuerzo y el intentar escapar del acento neutro en una región donde no lo hay. Pero hasta aquí toda comparativa entre ambas.

Operación Marea Negra bebe sobre todo de tres series. Su primera referencia clara es el costumbrismo de los pueblos de la costa gallega de Fariña, muy marcado en el primer episodios. Después pasamos al segundo, que nos transporta a la selva de Brasil con un cambio de tono y fotografía que nos acerca a Narcos.

La travesía transatlántica en el narcosubmarino ocupa todo un episodio en 'Operación Marea Negra'.
La travesía transatlántica en el narcosubmarino ocupa todo un episodio en 'Operación Marea Negra'.

Los dos últimos episodios transcurren en el submarino, y ha tenido la mala suerte de haber coincidido en un espacio de apenas unos meses con la británica Vigil: una conspiración nuclear. Aunque la miniserie hispano-portuguesa gestiona con bastante solvencia la claustrofobia, y el conflicto entre el trío de navegantes mantiene la tensión, su efectismo se diluye por culpa de la anterior, que ya nos mostró lo mismo poco antes y con mayor sensación de encierro. En total, tres cambios de tono y fotografía para una miniserie de tan solo cuatro episodios.

En definitiva, Operación Marea Negra cumple como thriller, pero pierde potencia al querer abarcar más de lo que requería. Hubiera funcionado mucho mejor si se hubiesen quedado en el relato de los humildes pescadores gallegos que encontraron en la droga una manera de tener un futuro mejor, representado por Nando, y en cómo sus decisiones le van hundiendo en un pozo del que no solo no puede escapar, sino que arrastra a la gente a su alrededor.