Más trepidante, ambiciosa y espectacular: Dani de la Torre rueda la temporada tres de ‘La Unidad’
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Más trepidante, ambiciosa y espectacular: Dani de la Torre rueda la temporada tres de ‘La Unidad’

Ambientado en Kabul, el rodaje de los nuevos episodios promete un mayor espectáculo y una contundente reflexión sobre el papel de Occidente antes, durante y después de la toma de Afganistán por parte de los talibanes.

Por Álvaro Ortiz - 09 Sep 2022

Martes, sobre las doce del mediodía. El equipo de rodaje de La Unidad se enfrenta a una de las secuencias más espectaculares y exigentes de la tercera temporada. Una cantera abandonada a las afueras de Madrid se convierte en la capital de Afganistán por unas horas: talibanes a caballo, disparos y Humvees atravesando el desierto para hacer de la nueva temporada la más vibrante hasta la fecha. Si la segunda parte de la serie triplicó los niveles de emoción y riesgo, los nuevos episodios que preparan Dani de la Torre y Alberto Marini, los creadores, se juegan el todo por el todo en una escala mucho más grande y expansiva. Fieles a su esencia, la de un thriller policial vertiginoso, arrollador en lo visual y profundamente humano, la tercera temporada de Movistar Plus+ y Buendía Estudios está ante ese gran reto al que todas las series de éxito se enfrentan llegado el momento: reinventarse o morir.

La actriz Marian Álvarez y sus compañeros de reparto durante el rodaje (©María Heras).
La actriz Marian Álvarez y sus compañeros de reparto durante el rodaje (©María Heras).

En la nueva temporada, los agentes supervivientes de la Unidad, liderados por Miriam (Marian Álvarez) y Marcos (Michel Noher), viajan hasta Kabul para reunirse con un infiltrado que tiene información sobre un posible atentado yihadista en España. Pero todo se vuelve del revés al coincidir con la toma del país por parte de los talibanes en agosto de 2021, y la espiral de horror y violencia que se desata a partir de ahí. “El derrumbamiento del gobierno, el abandono de las embajadas por parte de todos los países o los miles de refugiados solicitando asilo, agolpándose para coger un avión como fuese y, muchos de ellos, cayendo de aviones en marcha”, detalla el director Dani de la Torre, quien subraya cómo en los próximos capítulos los personajes siguen de nuevo en el ojo del huracán pero de una forma atípica: ahora están al nivel del resto. Son gente entre gente que quiere huir. Ya no es la lucha antiyihadista lo que les motiva, sino su propia supervivencia.

La idea de una tercera temporada de La Unidad surge en un tren dirección Marbella. De la Torre y Domingo Corral, director de ficción original de Movistar Plus+, viajan hasta la ciudad malagueña en el verano de 2021 para preparar una serie sobre el crimen organizado en la Costa del Sol. De repente, las imágenes que llegan desde Kabul, ya asaltada por los talibanes, les impactan. “Vimos cómo los GEO españoles sacaban a personas por las cloacas de las embajadas. Eso teníamos que contarlo”, reconoce el director gallego. Para ello, el equipo de guión optó por dispersar a los protagonistas y vivir desde cada uno un rincón distinto del conflicto, ofreciéndo así una imagen lo más nítida y amplia posible: la guerra entre ISIS-K, talibanes y muyahidines; la tragedia de los pueblos rurales, donde venden a niñas a pederastas; o la situación en el aeropuerto y las embajadas, con gente acumulándose a las puertas para entrar en una desgarradora cuenta atrás que se alargó cuatro días.

La actriz Nathalie Poza hablando con el director Dani de la Torre durante el rodaje (©María Heras).
La actriz Nathalie Poza hablando con el director Dani de la Torre durante el rodaje (©María Heras).

“Estamos contando una lucha por sobrevivir. No hay respiro. En otras temporadas el espectador tenía una información y los personajes otra; y ahí se creaba el juego. Aquí lo vamos a vivir a la vez. La sorpresa, el horror, todo”, comenta Marian Álvarez, que en los nuevos capítulos deberá superar situaciones muy exigentes a nivel físico. “En la tragedia colapsan mundos totalmente opuestos [el árabe y el occidental] y nos recuerda que el dolor está en todas partes. Te permite tomar conciencia, aunque duela; pero sirve para plantearte qué estamos haciendo”, añade Nathalie Poza. Tras el final de la temporada anterior, la madrileña se enfrenta, como dice ella, “al destino inevitable de quienes forman la Unidad, que es hacer lo que hacen aunque sea peligroso y extremo”. Su trama toca temas como la pérdida o la culpa, muy presentes en la que será su batalla personal en los nuevos episodios: “Hay una gran motivación en Carla [su personaje] para volver a ejercer y ésa es recuperar a sus compañeros. Es el alma y la esencia del personaje”.

Como viene siendo habitual en la serie, los actores han contado con la asesoría de los miembros de la unidad real a los que interpretan, lo que imprime una dosis de realismo que ya es intrínseco a La Unidad. “Tenemos mucha documentación y un montón de recursos de dónde tirar. También nos han ayudado periodistas, gente del ejército, asesores afganos... Nos han asesorado sobre las ayudas humanitarias que se hicieron allí, aunque evidentemente esto es ficción”, revela De la Torre, quien contó para la ocasión con la colaboración de Daryuosh Mohammadi, un traductor afgano a cargo de cuidar de todos los detalles relacionados con la cultura autóctona: desde la pronunciación del idioma al vestuario o la adaptación de textos. También es un nexo decisivo con los actores afganos que solo hablan darí o pastún, y que viven refugiados en nuestro país desde la toma de Kabul. Muchos de ellos, por cierto, terminaron abandonando la serie por miedo a represalias hacia sus familias por parte de los talibanes.

El equipo de 'La Unidad' rodando una de las secuencias más espectaculares de la próxima temporada (©María Heras).
El equipo de 'La Unidad' rodando una de las secuencias más espectaculares de la próxima temporada (©María Heras).

Acercándose más al género bélico por el contexto de la historia, la tercera temporada de La Unidad —con más presupuesto y casi 4.200 figurantes caracterizados— bebe de nuevos referentes como Black Hawk derribado (Ridley Scott, 2001), película sobre la batalla de Mogadiscio, con la que comparte ciertas similitudes al narrar la historia de unos personajes atrapados en un infierno que no es el suyo. Sin embargo, una vez más la historia no se entrega a la acción trepidante y la pirotecnia. De la Torre sigue teniendo muy claro qué es lo que hace que las historias funcionen: que los personajes y sus conflictos empujen al espectador. Y en este caso, el drama tiene además un eco inevitable en el mundo real. “Mi vocación siempre ha sido entretener, pero aquí hay más. La serie pone el foco en una historia que merece ser contada. Ahora estamos con Ucrania y los talibanes no le importan a nadie. Pero tenemos que saber que esto sigue ahí y que ha sido culpa nuestra, de todo Occidente. Les hemos dejado tirados y, para ellos, cada día es una lucha por la supervivencia”.