'El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder' es el gran espectáculo que esperábamos
Críticas
'El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder' es el gran espectáculo que esperábamos

La espera ha terminado. 'El Señor de los Anillos: los Anillos de Poder' se estrena el viernes en Amazon Prime Video como el gran espectáculo a la altura de la inversión multimillonaria hecha por la plataforma y de los mundos creados por J.R.R. Tolkien.

Por Marina Such - 31 Aug 2022

El reto al que se enfrenta una serie ambientada en el mundo de El Señor de los Anillos es tremendo. No solo sigue siendo uno de los libros más populares del mundo, con más de 150 millones de volúmenes vendidos desde su publicación a mediados de los 50, sino que la adaptación al cine que hizo Peter Jackson, entre 2001 y 2003, también figura entre las películas más taquilleras de todos los tiempos. La última de ellas, El retorno del rey, incluso ganó el Oscar a mejor película.

La Tierra Media ha inspirado juegos de rol y videojuegos, pero es verdad que la última vez que se asomó a la gran pantalla fue con la trilogía de El hobbit, y la tercera de aquellas películas se estrenó en 2014. Eso quiere decir que el viernes, cuando Amazon Prime Video estrene Los Anillos de Poder, será la primera vez que las creaciones de Tolkien llegan a televisión, y habrán pasado ocho años desde la última vez que los fans vieron una obra audiovisual basada en sus libros.

Por lo tanto, el desafío que tenían por delante dos showrunners novatos como JD Payne y Patrick McKay era mayúsculo. Tenían que idear una historia que no tuviera lugar durante los eventos de la trilogía original, ver qué personajes ya conocidos traían de vuelta y, por supuesto, entregar un espectáculo que estuviera a la altura de lo que esperaban quienes habían visto las películas de Jackson. Y el resultado, por lo visto en los dos primeros episodios, no puede ser mejor.

Dirigidos por Juan Antonio Bayona, que tiene experiencia tanto en dirigir pilotos (Penny Dreadful) como blockbusters de Hollywood (Jurassic World: el reino caído), son la introducción (o reintroducción) de los espectadores a la Tierra Media, pero a una Tierra Media que no habíamos visto hasta ahora: la de la Segunda Edad, miles de años antes de que Frodo partiera hacia Mordor, y en la que elfos, hombres y enanos viven sus épocas de gran esplendor. Es un esplendor, sin embargo, con un lado oscuro; han derrotado a Morgoth, el primer Señor Oscuro, y están convencidos de que no tendrán que preocuparse más por él, pero su teniente, Sauron, está agazapado esperando su oportunidad, y entre las tres razas se instala la desconfianza en las demás, la tentación del poder y, francamente, la borrachera de éxito.

En el arranque, quien encarna mejor la sensación de que algo huele a podrido en la Tierra Media es Galadriel, la elfa a quien conocimos en El Señor de los Anillos como una sabia consejera para Frodo, retirada en los bosques de Lórien. Aquí es más joven, está sufriendo la pérdida de su hermano en la búsqueda de la guarida de Sauron y, pese a que todo el mundo le dice que la guerra terminó hace tiempo, se obsesiona con que hay indicios de que el nuevo Señor Oscuro está preparando su vuelta. Ella nos hace de guía en la pequeña explicación del origen de la Tierra Media con el que se abre la serie y también es una de las cuatro líneas argumentales que se manejan, y que en el segundo capítulo están mucho mejor integradas que en el primero.

Aparte de la búsqueda de Galadriel, tenemos a Elrond cumpliendo un encargo de su rey, Gil-galad, que le lleva a reencontrarse con los enanos; a Arondir y Bronwyn, un elfo y una humana de las Tierras del Sur que empiezan a ver esos indicios que busca Galadriel; y a una tribu de pelosos, los antecesores de los hobbits, que se encuentran con un misterioso hombre (si es que es realmente un hombre).

En 'Los Anillos de Poder' veremos a los pelosos, unos antecesores de los hobbits.
En 'Los Anillos de Poder' veremos a los pelosos, unos antecesores de los hobbits.

Esas cuatro tramas dan a la serie una escala enorme, porque se mueven por todos los confines de la Tierra Media, y a veces dan la sensación de operar de manera demasiado independiente. El primer episodio, de hecho, cae un poco presa de la "pilotitis", de la obligación de presentar a todos los personajes y los escenarios principales y lanzar las tramas que veremos en los siguientes capítulos. Arondir y Bronwyn, por ejemplo, se resienten bastante porque no terminamos de ver esa hostilidad latente entre los humanos y los elfos que los vigilan, pues están convencidos de que su apoyo a Morgoth no se ha diluido.

Los elfos también se ven de inicio algo envarados, pero es cierto que ya eran así en las películas de Jackson, con su forma de hablar engolada y la sensación que transmiten algunos de creerse por encima de las minucias de la Tierra Media. Viven en la nostalgia perpetua de Valinor, la tierra del oeste de la que proceden, y no es difícil comprender por qué humanos y enanos los ven con recelo.

En el segundo episodio, sin embargo, esos cuatro hilos argumentales se entrelazan con mayor naturalidad y, además, hasta hay una escena en la que Bayona puede ejercitar de nuevo los trucos del cine de terror que lo hicieron famoso con El orfanato. La entrada en escena de los enanos y un mayor protagonismo de los pelosos da más ligereza a la serie, que puede pecar de demasiado seria cada vez que elfos y humanos están involucrados.

Celebrimbor es otro de los elfos que serán importantes en 'Los Anillos de Poder'.
Celebrimbor es otro de los elfos que serán importantes en 'Los Anillos de Poder'.

Los Anillos de Poder mantiene la gran escala a la que están acostumbrados los fans de la saga, con tomas espectaculares para mostrar los paisajes donde transcurre la acción. Los decorados también lucen un impresionante nivel de detalle y de grandeza, buscando que los espectadores se sientan inmersos en lugares que, a lo mejor, ya habían visto antes, pero de una manera muy diferente.

Por la fecha de estreno, las comparaciones con La Casa del Dragón, y con Juego de tronos en general, van a ser inevitables, sobre todo por una batalla. Pero si, viéndola, alguien se acuerda de la Batalla de los Bastardos, también hay que decir que, antes de ella, ya estuvo la batalla del Abismo de Helm en Las dos torres, y que si La Casa del Dragón tiene una historia más endogámica y pequeña de escala, Los Anillos de Poder va a lo grande. Su fotografía no es oscura, sino que quiere aprovechar la belleza de los paisajes, y aunque hay personajes que se dejan corromper por promesas de poder y delirios de grandeza, son menos manipuladores y retorcidos en general.

Los Anillos de Poder es fantasía épica con todas las letras. En su arranque, tarda un poco en tomar forma, por lo que es un acierto que Prime Video estrene dos capítulos, pero son de lo más prometedor. Apuesta por el go big or go home (a lo grande o a casa) que dirían los estadounidenses y, en su mayor parte, acierta.