'She-Hulk: Abogada Hulka' apuesta por ser una divertida comedia con una carismática Tatiana Maslany
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'She-Hulk: Abogada Hulka' apuesta por ser una divertida comedia con una carismática Tatiana Maslany

A las series de Marvel les faltaba adentrarse de lleno en el terreno de las comedias de media hora, y lo hacen con 'She-Hulk: Abogada Hulka', que se estrena mañana en Disney+ y que está animada por un irreverente sentido del humor y una interpretación llena de carisma de Tatiana Maslany.

Por Marina Such - 17 Aug 2022

¿Quién iba a pensar que el sentido del humor de Rick y Morty y Robot Chicken, dos de las series para las que ha escrito Jessica Gao, iba a encajar tan bien con Hulka? Aunque, si nos fijamos en el camino que ha seguido ese personaje en las viñetas de Marvel en los últimos años, la comedia ha sido una parte muy importante de ella, sobre todo en los cómics escritos por Dan Slott. Jennifer Walters intenta ser Hulka y, además, ejercer como abogada, pero esas dos facetas de su vida entran muchas veces en conflicto. Y en ese conflicto es donde vive su serie de televisión, She-Hulk: Abogada Hulka.

La irreverencia de Gao le viene muy bien al personaje. La guionista toma muchos de los aspectos que distinguen al personaje en los cómics (romper la cuarta pared, poder transformarse en Hulka a voluntad, la banalidad de sus casos, aunque haya superhéroes involucrados) y los aprovecha todos para construir una comedia que nunca se toma a sí misma, ni al resto del universo Marvel, demasiado en serio. La obsesión de Jennifer con "el culo de América" es solo una muestra de ello.

Y todo ese humor y ese esfuerzo por hacer que Jen/Hulka sea una mujer corriente (pese a que pueda ser también una criatura verde de dos metros) encuentra a su mejor aliada en Tatiana Maslany. La actriz canadiense demostró más que de sobra de lo que era capaz en Orphan Black, donde interpretaba a varios personajes distintos que estaban tan perfectamente diferenciados, que era habitual que el público se olvidara que la misma actriz estaba detrás de Sarah, Cosima, Helena, Allison, Rachel y otras tantas más. Su trabajo en aquella serie le hizo ganar un Emmy a mejor protagonista en drama.

La humanidad y el carisma que Maslany da a Walters son claves para que funcionen los cuatro capítulos que ha podido ver la prensa de los nueve que compondrán la primera temporada. Jennifer está explorando su nueva identidad como Hulka en ellos, desde que su alter ego resulte más atractivo que ella misma a, al mismo tiempo, la diversión que le puede conceder su nuevo cuerpo. Pero la notoriedad, y el poder, conllevan sus responsabilidades, que es un lado donde la serie no ha entrado todavía en su primera parte.

Lo que sí hace es ser consciente de que es una comedia televisiva y, por tanto, tiene casos autoconclusivos, no alarga la historia de origen más de un episodio, va plantando detalles aquí y allá que aprovecha un poco más tarde y, por ahora, da la sensación de que es la que escapa más de las constricciones de la "fórmula Marvel" desde Bruja Escarlata y Visión. Ms. Marvel, por ejemplo, solo dispuso de dos episodios para presentar a Kamala, sus amigos y su mundo del instituto y la mezquita, que era lo que le daba el toque diferenciador con respecto a otros títulos del MCU.

Las sensaciones pueden cambiar en la segunda mitad de la entrega pero, de momento, She-Hulk: Abogada Hulka quiere divertirse y no ser simplemente la versión con sentido del humor de Daredevil. Las apariciones de otros personajes de Marvel están bien aprovechadas y con el giro justo para ser absurdamente divertidas, y lo poco que vemos de los compañeros de bufete de Jennifer transmite también buenas sensaciones.

Tatiana Maslany, Ginger Gonzaga y Josh Segarra, en una escena de 'She-Hulk: Abogada Hulka'.
Tatiana Maslany, Ginger Gonzaga y Josh Segarra, en una escena de 'She-Hulk: Abogada Hulka'. / Chuck Zlotnick (Marvel Studios)

La experiencia en series de comedia de Gao y la directora principal de la ficción, Kat Coiro (que ha dirigido episodios de Girls5Eva, Dead to me y, sobre todo, Colgados en Filadelfia), imprime a She-Hulk el tono humorístico apropiado (que, aunque lo parezca, no es el habitual de los productos Marvel) y la presencia de Maslany, que despliega también un buen timing cómico, termina de otorgarle su personalidad a los episodios.

Es un entretenimiento estival perfecto que, de momento, se beneficia también de no tener que encajar su historia en ningún plan maestro que Kevin Feige esté pergeñando para unir todos los títulos de la Fase 4 del MCU. Presenta perfectamente a Jennifer Walters a todos los espectadores que solo conozcan a su primo Bruce y, además, le da una perspectiva femenina bastante clara. El trato diferente que recibe Jennifer cuando es ella misma, con su 1,60 de estatura y su aspecto de treintañera bastante corriente, frente a cuando es Hulka, que es todo un pibón verde de dos metros, da para muchas conversaciones interesantes, lo mismo que el hecho de que ella pueda gestionar su ira, y seguir siendo ella misma cuando se transforma, mucho antes de lo que lo logró Bruce.

De momento, el inicio de She-Hulk: Abogada Hulka es muy prometedor por esa apuesta decidida por la comedia un tanto irreverente y tontorrona, por la carismática interpretación de Tatiana Maslany y porque construye con rapidez un mundo en el que los superhéroes no se toman demasiado en serio. Y eso siempre es algo a tener en cuenta.