'Shining Vale', la comedia de terror con Courtney Cox, no termina de dar miedo ni de hacer reír
Críticas
'Shining Vale', la comedia de terror con Courtney Cox, no termina de dar miedo ni de hacer reír

Courtney Cox regresa a televisión con una serie que aúna los dos géneros en los que hizo conocida en la década de 1990, la comedia y el terror. 'Shining Vale', que acaba de estrenar Starzplay, nos lleva a una casa encantada a la que se muda una familia que busca un nuevo comienzo, pero el arranque se queda un poco a medias.

Por Marina Such - 08 Mar 2022

Una familia que se muda a un pueblo pequeño y a una casa de aspecto ligeramente siniestro que lleva vacía ya algunos años. ¿Qué puede salir mal? Es el principio típico de cualquier película de terror clásica y lo más habitual es que los fantasmas de la casa vayan matando uno a uno a los miembros de la familia. También puede ser que sus esfuerzos por echarlos sean más cómicos que otra cosa, que es el enfoque de Shining Vale, comedia de terror que acaba de estrenar Starzplay.

Su gran atractivo es reencontrarse de nuevo en televisión con Courtney Cox y hacerlo, además, en una mezcla de los dos géneros que la hicieron famosa: la comedia (Friends) y el terror (Scream). Cox interpreta a una escritora de novela romántica que tuvo un enorme éxito con su primer libro y que lleva años intentando escribir el segundo, pero no encuentra la inspiración. Mientras tanto, tiene una aventura extramatrimonial que lleva a que su marido proponga empezar de nuevo lejos de Nueva York, en un pueblo donde ha encontrado una casa que parece perfecta para ellos y sus dos hijos adolescentes.

El problema, como ya hemos comentado, es que la casa está encantada y que solo ella puede ver a los fantasmas, que aparecen con la forma de un ama de casa perfecta de los 50 y una niña. Los espectros quieren comunicarse con ella y, de hecho, hasta parecen inspirarle para esa elusiva segunda novela. ¿Pero a qué precio?

Shining Vale está cocreada por Jeff Astrof (Angie Tribeca) y Sharon Horgan (Divorce), pero es el primero quien lleva la serie. Astrof utiliza los componentes de terror para explorar a Pat, las razones por las que se lió con el fontanero y por qué es incapaz de ponerse a escribir esa novela, da igual lo que la presione su agente. Cox encaja a la perfección en ese papel, transmitiendo la sensación que tiene Pat de estar perdiendo el control sobre sí misma. Nadie toma en serio sus comentarios de que la casa tiene una atmósfera extraña y tampoco que no se sienta capaz de retomar la escritura, y la fantasma interpretada por Mira Sorvino se da cuenta de ello enseguida.

La relación entre las dos es lo que más destaca en el arranque de la serie. El espíritu busca llamar la atención de Pat, y atraerla hacia ella, de una manera que recuerda un poco a El resplandor, pero sin tendencias asesinas. Aparenta ser la única que entiende por lo que está pasando y que hasta puede tener la manera de ayudarla, ya que los otros miembros de su familia se encuentran ocupados con sus propios problemas. Es el modo que tiene la serie de explorar la depresión que sufre Pat y Cox maneja muy bien su viaje.

Sin embargo, Shining Vale no termina de conseguir que funcionen juntos ni los componentes de comedia ni los de terror (estos últimos, solo en contadas ocasiones). Se queda un poco a medias en ese aspecto. Las discusiones entre Pat y su marido (Greg Kinnear) buscan un humor que acaba siendo demasiado inofensivo, pero lo que sí funciona es el retrato de su protagonista.

La serie multigénero 'Shinning vale', con Courteney Cox y Greg Kinnear, va de la comedia al género de terror.
La serie multigénero 'Shinning vale', con Courteney Cox y Greg Kinnear, va de la comedia al género de terror. / Starzplay

Al final, la serie tira más hacia algo simpático y entretenido que no explota del todo el potencial que da la comedia de terror. Pat sí apunta a ser un personaje central con un desarrollo interesante y que merezca la pena ver, pero también puede quedarse como lo único destacable en realidad de Shining Vale. El resto no molesta y tiene momentos divertidos, pero no llega mucho más allá.