‘Solo asesinatos en el edificio’ o la muerte de la nostalgia
Críticas
‘Solo asesinatos en el edificio’ o la muerte de la nostalgia

La serie de Disney+ trajo de vuelta sobre la palestra a antiguas leyendas de la comedia como Steve Martin y Martin Short con gran éxito en la primera temporada. En su segunda entrega, la serie se está esforzando en demostrar que no vive de la nostalgia por ver a dos antiguos queridos actores, sino que tienen vigencia hoy en día.

Por - 21 Jul 2022

La nostalgia cada vez tiene más peso en Hollywood y, por extensión, en el mundo de las series. Cada vez se producen más remakes, reboots, o la etiqueta que prefiráis para contar las mismas historias que en su día tuvieron éxito. También encontramos los proyectos que viven de referencias a la cultura pop. Primero fueron los 80, como Stranger Things, ahora vamos por los 90, como Paraíso, y más antes que después será el turno de los 2000, recordándonos que el tiempo pasa también para nosotros.

Solo asesinatos en el edificio parecía avocada a ser otra serie más que vivía de la nostalgia. Y, maticemos esto desde el principio, no tiene por qué ser malo ni rebajar la calidad de una serie. Disney+ nos sorprendía con un podcast ficticio perteneciente al true crime que destacaba con el choque generacional entre la juventud de Selena Gómez y dos veteranos como Steve Martin y Martin Short. Una joya, un milagro inesperado pero evidente cuyos engranajes encajaron con una precisión absoluta. Podían haberlo dejado ahí, con Selena Gómez reivindicando su olvidada faceta de actriz (Los magos de Waverly Place) y los humoristas rememorando una época dorada que ya pasó. Pero decidieron seguir y demostrar que su éxito no fue fruto de la nostalgia, sino que siguen más vigentes que nunca.

Romper con el pasado

Martin Short, Steve Martin y Selena Gómez protagonizan 'Solo asesinatos en el edificio'
Martin Short, Steve Martin y Selena Gómez protagonizan 'Solo asesinatos en el edificio' / Disney+

Un elemento común entre las dos temporadas es su intención de huir de esa nostalgia que nos invade cada vez más. De tiempos quizás mejores. De tiempos pasado. En la primera entrega, fue Selena Gómez/Mable la que tuvo su renacimiento. Como si de una sesión inmersiva de terapia para resurgir se tratase, actriz y personaje recorrieron un camino parecido. El asesinato que debían investigar conectaba directamente con el pasado de Mabel; para encontrar al asesino, la joven debía dejar atrás viejos traumas y cuentas pendientes de cuando era adolescente. De la misma manera, Selena Gómez rompía así con el recuerdo de la “chica Disney” y demostraba que sigue siendo una actriz competente. La actriz y cantante merece un artículo para ella sola, pero hoy hemos venido a hablar de Steve Martin y Martin Short.

En esta segunda edición, es el turno de que los dos veteranos se enfrenten a sus pasados. Hasta lo visto, y sin entrar en spoilers de episodios aún no emitidos (a la hora de publicar esta pieza vamos por el 2x05), el asesinato de Bunny está relacionado con un cuadro que conecta con la infancia de Charles, mientras que el mundo de Oliver acaba de volverse patas arriba con el descubrimiento de que su hijo podría no ser suyo biológicamente. Si superar sus cuentas pendientes del pasado fue una catársis para la Selena Gómez, en el caso de Martin y Short supone esta nostalgia con la que quieren acabar todo el rato. Una reivindicación. Ellos no pertenecen al pasado, sino al presente.

Romper con la nostalgia

Steve Martin y Martin Short se reencuentran en 'Solo asesinatos en el edificio'
Steve Martin y Martin Short se reencuentran en 'Solo asesinatos en el edificio' / Disney+

No es casualidad que en la temporada más meta hablen sobre la nostalgia, especialmente la referida a los dos humoristas. Durante toda la temporada nos han ido referenciando elementos del pasado. Del suyo y del nuestro. Charles recibe una oferta de trabajo para retomar el papel de Brazzos su personaje televisivo más recordado – y el único también –. También hemos descubierto que tiene un disco de canciones humorísticas, recordando la faceta de músico de Steve Martin. Hemos visto cómo Bunny no era capaz de dejar atrás el Arconia, ese edificio al que tantos años había dedicado, su vida entera, y donde tantos recuerdos atesoraba. Y en este último edificio Oliver nos ha sorprendido con una variante del clásico juego de rol Pueblo duerme, al muchos habrán (habremos) jugado durante la infancia.

Pero, como suele pasar con la nostalgia, esos recuerdos están idealizados. Brazzos es un personaje secundario en su nueva serie, una sombra ridiculizada de lo que fue. Porque, en realidad, no eran ni tan famoso ni tan querido. De la misma manera, descubrimos que Oliver, al que nos han presentado como un detective amateur experto, un Sherlock Holmes de las adivinanzas, no es tan infalible como pensaba y se le puede escapar el mayor de los secretos. Ya no son los de antes porque, quizás, nunca lo fueron. Y eso es lo que pasa con la nostalgia, que recordamos de manera idealizada algo que en realidad nunca fue. A Solo asesinatos en el edificio no le interesa el pasado de sus protagonistas, sino todo lo que tienen que ofrecer en el presente. Tanto los personajes como sus actores.

Romper con lo establecido

Steve Martin y Martin Short comparten una larga amistad y una extensa carrera juntos
Steve Martin y Martin Short comparten una larga amistad y una extensa carrera juntos / Disney+

Hay una tendencia bastante habitual en Hollywood de que, llegado a cierta edad, los actores, y sobre todo las actrices, dejan de recibir proyectos salvo que sean personajes secundarios. En los últimos años hemos visto varios proyectos como Grace and Frankie o The Cool Kids que intentan devolverles ese protagonismo. Y Solo asesinatos en el edificio hace precisamente eso, recuperar a dos antiguas estrellas para recordarnos que siguen siendo más que capaces de sostener sobre sus hombros el peso de una de las mejores series de la temporada.

No hay más que ver el último episodio de la primera temporada, en el que Steve Martin nos ofreció una excepcional pieza de comedia física con una capacidad atlética sorprendente para su edad mientras escapaba envenenado de su piso. Una de sus grandes virtudes es que sus tramas no están determinadas por su edad. Charles vive un turbulento romance y vive una vida sexual, Oliver y sus problemas con la paternidad y con la falta de trabajo… No son ancianos, son personas con problemas y motivaciones iguales que las del resto.

En definitiva…

'Solo asesinatos en el edificio' se ha establecido como una de las mejores comedias del momento
'Solo asesinatos en el edificio' se ha establecido como una de las mejores comedias del momento / Disney+

Vedla. Son muchos los motivos para no perderse una de las mejores series del momento. Aquí nos hemos quedado solo con un aspecto. Lo fácil era vivir de la nostalgia por recuperar a dos veteranos de la comedia. Lo fácil era hacer una miniserie de éxito que perviviese gracias a ver de nuevo en acción a Steve Martin y Martin Short. El reto era mantener el nivel y dotar de una personalidad propia a dos actores cuya época dorada parecía pasada. Y no solo lo cumple con creces, sino que esperamos que sigan asesinando vecinos en el Arconia hasta vaciarse mientras Mabel, Charles y Oliver sigan grabando podcast para resolverlos