'Sospechosos' pone a prueba en Apple TV+ la incredulidad del espectador con su misterio
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'Sospechosos' pone a prueba en Apple TV+ la incredulidad del espectador con su misterio

Apple TV+ estrena hoy un thriller de falsos culpables (o eso parece) titulado 'Sospechosos', una historia que busca enganchar al espectador con sus revelaciones y los secretos de sus protagonistas, pero que también requerirá de nuestra buena voluntad para comprar algunos de sus giros.

Por Marina Such - 04 Feb 2022

Los thrillers repletos de giros y de personajes que ocultan muchos secretos están de moda desde que BBC demostró que podían obsesionar al público que todavía ve la televisión en directo. Y, al mismo tiempo, las ficciones israelíes llevan tiempo siendo fuente de inspiración para nuevos proyectos en Estados Unidos, sobre todo. Uniendo esas dos tendencias tenemos Sospechosos, remake de la serie Falsa identidad que arranca con el secuestro de un joven en el pasillo de un hotel de Nueva York.

El secuestro es grabado por las cámaras del establecimiento, que captan a varias personas con máscaras de la familia real británica metiendo al chico en una maleta. El vídeo se filtra en internet y se convierte en viral, lo que todavía añade más presión al agente del FBI encargado de investigar el caso. Por suerte para él, la policía neoyorquina identifica a cinco sospechosos, cinco ciudadanos británicos que estuvieron esa noche en el mismo hotel, y que son detenidos a su regreso al Reino Unido.

Esas cinco personas son el centro sobre el que gira la serie. Son todos muy diferentes y, a priori, no se conocen entre sí. Entre ellos figura una economista a punto de casarse, una profesora universitaria, un informático resignado a trabajar para la tienda de su suegro, un estudiante fiestero y un misterioso hombre que parece ser el más peligroso de todos. Y, quizá, este último sea el que guarda menos secretos.

'Sospechosos' sigue a cinco personas buscadas por el secuestro del hijo de una importante empresaria.
'Sospechosos' sigue a cinco personas buscadas por el secuestro del hijo de una importante empresaria.

El atractivo inicial de la serie es, precisamente, descubrir quiénes son esos sospechosos. Aparentemente son personas normales con problemas muy mundanos. El informático, por ejemplo, sueña con trabajar en ciberseguridad mientras su mujer intenta que sea más realista, mientras la profesora tiene que pelear constantemente por demostrar que de verdad merece estar en Oxford pese a su procedencia. Los sucesivos interrogatorios de la policía van pelando algunas de sus capas y descubrir lo quede verdad les mueve consigue que Sospechosos apunte a ser un visionado adictivo.

Sin embargo, no todas las tramas que maneja funcionan de la misma manera. Los policías, con el clásico enfrentamiento entre la manera de trabajar de los británicos y la prisa por conseguir resultados de los estadounidenses, no terminan de generar el mismo interés y alguno de los sospechosos tiene una caracterización inicial muy de brocha gorda. Además, para mantener las dudas sobre la veracidad de sus testimonios, Sospechosos hace que otros se empeñen en tomar decisiones estúpidas que pueden comprenderse porque quieren guardar su secreto a toda costa, pero que ponen a prueba nuestra suspensión de la incredulidad.

De hecho, cuanto más avanza la serie, que se estrena con tres de sus ocho capítulos, el espectador puede encontrarse dudando más no de los personajes, sino de toda la ficción. ¿Conseguirá sostener el misterio para que, cuando llegue la revelación final, todavía nos interese?

Kunal Nayyar (izquierda) cambia 'The Big Bang Theory' por el thriller de 'Sospechosos'.
Kunal Nayyar (izquierda) cambia 'The Big Bang Theory' por el thriller de 'Sospechosos'.

Lo que sí tiene Sospechosos es un reparto lleno de caras conocidas de otras series que aquí ofrecen un cambio de registro, como ocurre con Kunal Nayyar y Elizabeth Henstridge, que vienen de la comedia de The Big Bang Theory y las aventuras superheroicas de Agents of SHIELD. También encontramos a Noah Emmerich, que repite como agente del FBI tras The Americans, y a Uma Thurman, que tiene un papel más pequeño pero que, en teoría, guarda la clave para resolverlo todo.

Interpreta a la fundadora de una poderosa agencia de relaciones públicas y gestión de crisis con conexiones políticas de altura, y es su hijo el que es secuestrado. Su trama abre la posibilidad de que la serie trate varios temas muy relevantes en la actualidad, pero se mantiene en segundo plano durante buena parte de los episodios. Lo importante aquí es ver cómo los sospechosos intentan demostrar su inocencia. O algo parecido.