'That dirty black bag' reinventa en AMC+ el spaghetti western con un toque de terror
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'That dirty black bag' reinventa en AMC+ el spaghetti western con un toque de terror

Si mezclas 'El bueno, el feo y el malo' con 'Saw', saldría algo parecido a 'That dirty black bag', el original spaghetti western que AMC+ estrena hoy. Hablamos con Mauro Aragoni, uno de sus directores y creadores, sobre las influencias presentes en la serie.

Por Marina Such - 13 Oct 2022

El primer episodio de That dirty black bag incluye dos imágenes muy icónicas y que los espectadores reconocen enseguida. Por un lado, encontramos un duelo en el mejor estilo de La muerte tenía un precio; por otro, un personaje es atrapado en una cabaña sacada directamente de La matanza de Texas. Quienes se acerquen a la serie, que hoy estrena AMC+, ya saben que van a ver un spaghetti western con toques de terror (subgénero, slasher), algo buscado desde el inicio por sus creadores.

Uno de ellos es Mauro Aragoni, director italiano que tuvo la idea original y la plasmó en una película en 2015. Junto con los guionistas Silvia Ebreul, Marcello Izzo y Fabio Paladini, profundizó esa idea hasta desarrollarla en una temporada de ocho capítulos que arranca con un cazarrecompensas que corta las cabezas de los fugitivos que atrapa y las transporta en la sucia bolsa negra del título. Está buscando a un hombre en concreto, y así es como llega a un antiguo pueblo minero que está atravesando una larga sequía.

That dirty black bag entra en la tendencia actual de revivir el western, pero lo hace desde el primo díscolo del género, el que ensució la moralidad de sus personajes, potenció la violencia y lo acercó mucho más al mundo real. "Fue una revolución en su momento y creo que lo sigue siendo ahora", explica Aragoni en conversación en remoto con Serielistas: "Es crudo, es malvado, como lo es el mundo actual (...). En los spaghetti western no hay héroes, hay antihéroes, aparecen todos los defectos que tenemos los seres humanos".

La obra de cineastas como Sergio Leone se aprecia en cada plano de una serie que, además, se rodó en los lugares habituales de aquellas películas, como el almeriense desierto de Tabernas, y en otros que entonces no fueron tan populares, como la región italiana de Puglia. La presencia de personajes que solo miran por sus intereses y de otros para los que la vida no vale más que un trago de whisky en el saloon dan al género su nota distintiva, mucho más que el polvo presente en las ropas y en las calles.

"Leone innovó las películas del Oeste porque introdujo una violencia que no existía en las películas del Oeste típicas americanas", añade Aragoni: "En los spaghetti western se mataba a los niños y a las mujeres cuando en las películas del Oeste, quienes mataban eran los indios, lo que es absolutamente un error". Para That dirty black bag, el director reconoce que "encontramos un punto que era una nota de originalidad y que iba más allá de lo que hacía Sergio Leone". Y ese punto es el terror.

Niv Sultan interpreta a la dueña del saloon de 'That dirty black bag'.
Niv Sultan interpreta a la dueña del saloon de 'That dirty black bag'.

En palabras del realizador, "naturalmente, el punto de partida es Sergio Leone, pero hemos hecho una mezcla del cine que a mí me gusta, como La matanza de Texas, pero con una fotografía más estilizada". En medio de personajes que luchan por conseguir agua para revivir su granja, un sheriff que actúa más como un pistolero a sueldo y otros que están obsesionados con reabrir las minas de oro, la serie incluye la presencia de un asesino que no desentonaría en un slasher, y todo se debe a la gran afición de Mauro Aragoni por el género. El otro director con el que se reparte los episodios, Brian O'Malley, proviene precisamente del terror.

"Red Bill (el cazarrecompensas) podría ser un poco como Django, pero me inspiré en las películas de terror para su creación, que son las que a mí siempre me han gustado", señala Aragoni, que pasa a citar a John Carpenter y Stephen King como dos de sus grandes influencias. Y, si le pedimos que nos recomiende un spaghetti western y una película de miedo, lo tiene muy claro: El bueno, el feo y el malo y La cosa. Esa mezcla es la clave dentro de lo que se proponían al crear la serie: "Hace mucho tiempo que no se hacen spaghetti western y para nosotros ha sido una apuesta para ver si siguen atrayendo al público".