Qué fue el "annus horribilis" de Isabel II que cuenta la temporada 5 de 'The Crown'
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Qué fue el "annus horribilis" de Isabel II que cuenta la temporada 5 de 'The Crown'

La temporada 5 de 'The Crown' llegará a Netflix el 9 de noviembre y se anticipan unos episodios repletos de morbo y, sobre todo, de sobresaltos para Isabel II. La reina apodó 1992 su "annus horribilis", y te contamos qué es lo que verás en la nueva entrega de la serie.

Por Marina Such - 07 Nov 2022

En España, 1992 fue el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Exposición Universal de Sevilla, el año en el que el país hacía oficial ante el mundo su entrada en la modernidad (aunque hubiera no pocas sombras detrás). Para Isabel II de Inglaterra, sin embargo, fue su annus horribilis, su año horrible, uno en el que se sucedieron los problemas y los escándalos para la Familia Real y que será el centro de la temporada 5 de The Crown.

Dos sucesos marcaron aquellos doce meses, y también 1993. Por un lado, el incendio del castillo de Windsor, el hogar familiar de la reina, y por el otro, el muy público deterioro del matrimonio entre Carlos y Diana de Gales, que llegó a ser apodado por los tabloides como "la Guerra de los Gales". Isabel II se veía pillada a contrapié con las nuevas formas de la prensa y con la inusitada atención pública que congregaba Lady Di, y no fueron los únicos sucesos que sacudieron a la Familia Real aquel año.

'The Crown' y el "annus horribilis"

El tráiler de la quinta temporada incluye el discurso de la reina que califica 1992 como su annus horribilis pese a que era también el que conmemoraba el 40º aniversario desde su subida al trono. Leyó aquel discurso, precisamente, como parte de las celebraciones, en noviembre, en el ayuntamiento de Londres, y apenas unos días después de que se incendiara el ala norte del castillo de Windsor, que llevaba siglos siendo el hogar de la Familia Real británica. De hecho, Isabel II pasó la última década de su vida viviendo allí.

La BBC afirmaba que aquel incendio había sido devastador para la monarca, probablemente también porque era el último golpe en doce meses que habían sido una sucesión de escándalos centrados, en su mayor parte, en Diana de Gales. La princesa, a quien interpreta en esta temporada Elizabeth Debicki, cada vez se sentía más aislada dentro de Buckingham y más enfadada porque Carlos había retomado su relación con Camilla Parker-Bowles (Olivia Williams, tomando el relevo de Emerald Fennell).

Como ya se vio en la entrega anterior, Diana no consigue entenderse ni con la reina ni con el Duque de Edimburgo, que piden a ambos cónyuges que mantengan sus problemas en privado y que sean conscientes de que la Corona es más importante que sus relaciones personales. Sin embargo, esa mayor soledad de Diana en la familia la lleva a más apariciones públicas y, sobre todo, a que autorice la publicación de una biografía escrita por Andrew Morton, Diana, su verdadera historia.

Elizabeth Debicki, como Diana de Gales en 'The Crown'.
Elizabeth Debicki, como Diana de Gales en 'The Crown'.

El libro fue una bomba porque contaba la incomprensión que encontró por parte de Isabel II y, sobre todo, las infidelidades de Carlos. Poco después, The Sun publica una conversación entre Diana y un amigo que abunda más en su sentimiento de soledad dentro de la Familia Real y los rumores de divorcio se disparan. Carlos ya no vivía con ella y sus hijos y, al año siguiente, se filtrarían las famosas conversaciones telefónicas del Príncipe de Gales con Camilla, apodadas "Tampongate", que pondrían la puntilla definitiva al matrimonio.

Aquel fue el escándalo que más se recuerda, pero no fue el único que dieron los hijos de la reina. En marzo se separaban el príncipe Andrés y Sarah Ferguson, a quien le sacarían unas fotos en topless en la Costa Azul. Al mes siguiente, Ana se divorciaba también de su marido, Mark Phillips, y de todo esto se daba buena cuenta en los tabloides y la prensa del corazón, hasta el punto de que los británicos empezaron a plantearse si la Familia Real tenía alguna utilidad.

La solución que Isabel II adoptó fue abrir al público el Palacio de Buckingham y, sobre todo, empezar a pagar impuestos, un deber del que estaba exenta. Así solventó parte de la crisis, pero se le avecinaba otra que, de nuevo, la dejaría en la cuerda floja al no estar en sintonía con el sentir del pueblo británico: la muerte de Diana. Pero eso ya lo contará la sexta temporada de The Crown.