'Todos mienten' es un thriller mucho más disfrutón de lo que parece a simple vista
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'Todos mienten' es un thriller mucho más disfrutón de lo que parece a simple vista

La sombra de 'Big little lies' se nota en 'Todos mienten', la nueva serie de Movistar+, pero la creación de Pau Freixas es mucho más que desvelar quién está detrás del vídeo íntimo que lo empieza todo. Un reparto espectacular, un tono ligero y una trama repleta de giros son los puntos fuertes de este thriller.

Por Marina Such - 29 Jan 2022

Una tragedia que cae como una bomba en medio de una comunidad pequeña de clase acomodada en la que todos se conocen y todos guardan secretos. Desde cualquier serie nordic noir a Big little lies, este punto de partida es terreno muy fértil para urdir un thriller que mantenga enganchado al espectador, y no solo por la curiosidad de averiguar quién es el culpable detrás de todo. Ver cómo esas personas tan preocupadas por el qué dirán, y qué parecen tenerlo todo bajo control, entran en una espiral que altera por completo sus vidas resulta también de lo más entretenido.

Eso es lo que Pau Freixas hace en Todos mienten, la serie que acaba de estrenar completa Movistar+. Ambientada en un pueblo costero y en un grupo de vecinos y amigos con unas normas no habladas muy establecidas, su protagonista es Macarena, una mujer cuya vida salta por los aires cuando se filtra en internet un vídeo sexual suyo con el hijo de su mejor amiga, que además es su alumno en el instituto. Todo el primer episodio, con ella buscando frenéticamente la manera de retomar un control que se le ha escapado, da la medida perfecta de lo que vamos a ver: revelaciones inesperadas, gente de fachada educada que oculta secretos tirando a feos y toques de humor que contribuyen a que veamos un episodio detrás de otro.

Irene Arcos es una profesora en medio de un gran escándalo en 'Todos mienten'.
Irene Arcos es una profesora en medio de un gran escándalo en 'Todos mienten'.

Ese primer capítulo también despliega un juguetón uso del tiempo narrativo que nos deja claro que la serie busca divertirnos. Y, de paso, desmontar a Macarena, de quien desde el principio nos queda la duda de si no deseaba en secreto que esto pasara, o parte de ello. Cuando su hermano entra en escena diciéndole, básicamente, que la ha cagado tanto que no tiene remedio, se planta la duda de qué quiere ella en realidad.

Pau Freixas ha comentado en varias entrevistas que quería que la trama la llevaran los personajes femeninos porque, al hablar de las expectativas que los demás proyectan en nosotros y de las que nos autoimponemos no porque queramos, sino porque creemos que debemos hacerlo, ellas eran las que más afectadas se veían por todo. La presión porque sus vecinos las vean como buenas madres, buenas amigas, buenas profesionales, por enseñar a los demás la imagen de que lo tienen todo, es lo que motiva que guarden muchos de los secretos que acaban impulsando la trama.

Que un personaje no quiera que se sepa que está engañando a su pareja, por ejemplo, genera un efecto dominó que la serie maneja de manera experta, y todos los actores están en la misma onda, que es de agradecer porque la historia, por supuesto, se complica enormemente.

Leonardo Sbaraglia es Néstor en 'Todos mienten'.
Leonardo Sbaraglia es Néstor en 'Todos mienten'. / Movistar+/Daniel Escale

En España no es tan habitual que se hagan thrillers con el tono que lleva Todos mienten. No es sencillo de mantener porque cualquier paso en falso, sobre todo con los detalles de humor negro, puede derribar todo el castillo de naipes, pero resulta muy entretenido y satisfactorio cuando todos los elementos encajan y se mueven en la misma dirección. Y aquí lo hacen.