'La última': Aitana y Miguel Bernardeau nos cuentan las claves de su serie en Disney+
Disney +
'La última': Aitana y Miguel Bernardeau nos cuentan las claves de su serie en Disney+

Desde que se anunció el rodaje de 'La última', había cierta expectación por ver juntos en pantalla a Aitana y Miguel Bernardeau, pareja en la ficción y en la vida real. Con el estreno en Disney+, hablamos con ellos para que nos cuenten las claves de la serie y de sus personajes.

Por Marina Such - 01 Dec 2022

Candela es una joven que sueña con triunfar en la música. Diego es boxeador y combate en peleas ilegales para llevar dinero a casa. Los dos se reencuentran tras algunos años sin haberse visto desde el instituto y entre ellos surge una conexión inmediata. Esa es la premisa de La última, la serie de Disney+ que reúne en pantalla a una de las parejas con mayor tirón entre el público joven: la cantante Aitana, salida de Operación Triunfo, y Miguel Bernardeau, lanzado al estrellato con Élite y a quien se puede ver ahora en 1899.

Parte de la curiosidad por acercarse a la serie proviene del hecho de que ambos sean pareja también en la vida real, que es una circunstancia que en la plataforma esperan que atraiga a público que sienta cierta curiosidad por lo que es una historia de amor y superación de adversidades, y que cuenta además con un plantel de secundarios entre los que se incluyen Luis Zahera (Operación Marea Negra) y Aitor Luna (La catedral del mar).

Cada uno de ellos representa los distintos mundos en los que se mueven los protagonistas. "A veces, sentía que tenía más secuencias con Aitor que con Miguel. Nosotros tenemos nuestros mundos paralelos y yo he trabajado mucho con Aitor. Ha sido superfácil trabajar con él, me dejaba experimentar y hacer lo que yo quisiese (...) Era todo tranquilidad y fluir con el personaje", explica Aitana. Luna da vida a un productor que, en sus palabras, es un buscador de trufas y que ve en Candela alguien con potencial para ser una estrella de la música, si es capaz de sortear el campo de minas que puede ser ese negocio.

Por otro lado, Zahera es un promotor de boxeo que arrastra a Diego a un mundo de apuestas ilegales y peligro, aunque trabajar con el veterano actor fue de todo menos difícil, según cuenta Bernardeau: "Yo admiraba mucho a Luis desde hace mucho tiempo. Como has dicho antes, Aitor representa la parte más gris y oscura del mundo de la música, por decirlo de alguna manera, y Luis lo representa en el mundo del boxeo. Hace un personaje muy entretenido de ver, con muchos recursos (...). Luis trae todo un armamento con él, te suelta todo tipo de frases, improvisa. Eso humaniza mucho a un personaje que podría haber sido un tópico".

Ese esfuerzo por no caer en los tópicos es responsabilidad de los creadores de la serie, Jordi Calafí (Malaka), Joaquín Oristrell (HIT) y Anaïs Schaff (El Ministerio del Tiempo), que construyen a una pareja de enamorados que encuentran el uno en el otro algo parecido a un refugio de las dificultades que hay en sus vidas.

Una imagen del rodaje de 'La última'.
Una imagen del rodaje de 'La última'.

"Hay algo que no se llega a explicar de la conexión que tienen entre ellos", apunta Miguel Bernardeau: "¿Sabes cuando conoces a una persona y sientes cierta atracción? Y es una persona que no tiene nada que ver contigo. No es algo sexual al principio, sino de reconocernos en un punto de vida similar. Y viniendo de circunstancias tan diferentes, justo eso nos atrae y nos une". Ambos actores coinciden en señalar que lo que a sus personajes les gusta del otro es algo que los complementa.

"Candela va todo el rato en una línea tan recta hacia su sueño que lo que le atrae de Diego es que es una persona más desorganizada, que está viviendo más el día a día, también por las circunstancias que él tiene. Eso le llama la atención a ella", señala Aitana, mientras él explica que "como Diego, me gusta de ella que es como una luz en mi camino, una persona que tiene las cosas muy claras, con unos principios muy claros. Una persona que veo que puede conseguir su sueño".

De cumplir los sueños, y el precio que hay que pagar para ello, es de lo que va La última más allá de la historia de amor en su centro.