Así es 'Las de la última fila', la serie de Daniel Sánchez Arévalo para Netflix, según sus responsables
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Así es 'Las de la última fila', la serie de Daniel Sánchez Arévalo para Netflix, según sus responsables

La primera serie que el director Daniel Sánchez Arévalo ha creado es un canto a la amistad y al carpe diem. 'Las de la última fila' llega el 23 de septiembre a Netflix y en Serielistas hemos charlado con el realizador y sus actrices para que nos cuenten qué podemos esperar de ella.

Por Marina Such - 08 Sep 2022

Existe casi un subgénero de cine que se centra en reuniones de viejos amigos que hace tiempo que no se ven. Dicha reunión puede derivar en un drama en el que se airean todos los trapos sucios, una comedia agridulce en la que todos echan de menos quiénes eran entonces o hasta un slasher en el que un asesino los persigue por algo que hicieron tiempo atrás.

Entre Reencuentro, Los amigos de Peter o series recientes como Now and then o Dos veranos, encontramos un próximo estreno de Netflix que apuesta más por la sensación de que están ante la oportunidad de replantearse lo que no les gusta de su vida. Se trata de Las de la última fila, serie escrita y dirigida por Daniel Sánchez Arévalo que se estrena el 23 de septiembre en la plataforma y que tiene un punto de partida con gran potencial: cinco amigas se van de viaje justo antes de que una de ellas empiece el tratamiento contra el cáncer que acaban de diagnosticarle.

La diferencia con los títulos antes mencionados es que estas amigas desde la infancia se reservan una semana todos los años para irse juntas a la playa, pero las circunstancias harán que este viaje sea diferente. "Las enfermedades, las muertes, aunque parezca contradictorio, te revitalizan porque te hacen ser consciente de que este es el momento que tenemos ahora. Todas hacen el ejercicio de “y si fuera yo” (...). Si no es ahora, ¿cuándo?", señala una de sus protagonistas, Itsaso Arana.

La idea le surgió a Sánchez Arévalo de la experiencia de su novia, que tiene la misma rutina con sus amigas que las protagonistas de la serie: "Pero no solo mi chica, he descubierto que hay muchas mujeres que todos los años se van con sus amigas de toda la vida (...), que tienen vidas muy diferentes y cada vez se parecen menos las unas a las otras pero que tienen esta cosa que te hace, para mí, arraigarte a la tierra. Me parecía muy interesante explorar ese universo".

Es un sentimiento con el que coincide otra de las protagonistas, María Rodríguez Soto, que afirma que "cuando tienes una amistad desde que eres tan pequeña hay algo como de incondicional, hay algo, supongo, como que necesitas alejarte, porque va a cosas que ya has superado o que estás en otro lado, pero creo que es muy necesaria. Es un poco contradictorio lo que digo, pero te enraiza".

"Siendo amigas desde los 11 años, desde el colegio, ya es como casa. Como cuando vuelves a casa de tus padres; siguen siendo tus padres aunque no les veas en un año entero", apunta Godeliv Van Den Brandt, y a sus palabras responden Mariona Terés y Mónica Miranda con un diálogo que representa la química que las actrices desarrollaron durante el rodaje:

"Es agarrarte a la vida".

"Y a lo importante, quitarte esas cositas en las que gastamos tanta energía y..."

"No son para tanto".

Javier Rey y Godeliv Van Den Brandt, en una imagen de 'Las de la última fila'.
Javier Rey y Godeliv Van Den Brandt, en una imagen de 'Las de la última fila'.

Las cinco interpretan a mujeres que se acercan a los 40 y que tienen diferentes niveles de insatisfacción en sus vidas: Sara (Itsaso Arana) y Carol (María Rodríguez Soto) están casadas y con hijos, pero la primera está muy absorbida por sus obligaciones como madre y la segunda vive siempre pendiente de lo que quiere su marido; Olga (Godeliv Van Den Brandt) es la que parece más libre, pero aún arrastra una dolorosa ruptura con su pareja; Alma (Mónica Miranda) es influencer y no está segura de si quiere formar una familia con su novia, mientras Leo (Mariona Terés) está atrapada cuidando a su padre con Alzheimer.

El viaje representa para ellas una oportunidad de aprovechar el momento, un carpe diem en el que pueden saldar cuentas pendientes y enfrentarse a cosas que siempre les han dado miedo, que pueden ser desde drogarse a afrontar determinados sentimientos que han reprimido durante años. Y aunque el diagnóstico de cáncer es la excusa para ello, lo menos importante era desvelar desde el principio cuál de ellas lo había recibido.

Sánchez Arévalo explica que "cuando escribí, decidí ni yo mismo saberlo (quién tenía cáncer). Escribí los seis capítulos y tomé la decisión de no decidirlo. Quiero que cualquiera de ellas pueda ser, que todo esté vivo porque quiero que este grupo de amigas lo viva en primera persona, y si decido no desvelarlo hasta el final, me parecía que también tenía sentido que yo mismo no lo decidiera hasta el final. Ni las actrices ni el equipo técnico lo supieron hasta que no rodamos la secuencia final".

'Las de la última fila' enfrenta a sus personajes a sus propios miedos.
'Las de la última fila' enfrenta a sus personajes a sus propios miedos. / Julio Vergne (Netflix)

El rodaje tuvo lugar a finales del pasado verano en localizaciones naturales de la provincia de Cádiz. Las cinco actrices protagonistas no se conocían entre sí y fueron haciendo piña, y creando esa amistad, tanto en los ensayos previos como durante el propio rodaje, algo que les ayudó a manejar el tono más lúdico y algo cómico de los primeros episodios (especialmente el segundo, en el que deciden tomar drogas juntas) y la evolución hacia algo mucho más emocional y serio al final. Esa evolución viene dada por el capítulo preferido de Sánchez Arévalo, el cuarto.

"Es el capítulo que me parece mejor a nivel de escritura, de dirección y de resultado final. Es donde creo que hay una inflexión en la serie", explica el director, que añade que "yo siempre digo, a cualquiera, aguanta hasta el capítulo cuarto porque ahí entramos en terreno emocional, en las cosas que de verdad importan. Creo que los tres primeros son más lúdicos, y es donde aprendemos a conocer a las chicas, pero luego es donde empezamos a meternos en el terreno emocional, que a mí es el que más me interesa".

Entre retos que se imponen unas a otras, cameos inesperados y exploraciones de lo que le piden de verdad a la vida, Las de la última fila va trazando una historia que Itsaso Arana resume muy bien: "Entre ellas hacen un gesto de tolerancia y sororidad muy interesante y que a veces nos cuesta. Es difícil mantener las amistades en el tiempo".