Ver o no ver: 'Fantasy Island' (AXN White)
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Ver o no ver: 'Fantasy Island' (AXN White)

Si eres de los que les cuesta encontrar horas libres en el día, esto te interesa. Cada semana elegimos una serie de estreno, analizamos su primer capítulo en pocas palabras y nos mojamos para descifrar si de ahí saldrá una buena historia. Esta semana, la elegida es 'Fantasy Island', una nueva versión de un éxito escapista de los 70 ambientado en una isla paradisíaca.

Por Marina Such - 27 May 2022

El concepto detrás de Fantasy Island es bastante sencillo: en algún lugar existe una paradisíaca isla que convierte en realidad las fantasías de sus visitantes. Estos van a pasar el fin de semana a un resort idílico supervisado por un miembro de la familia Roarke, que vela por la pureza de experiencia y, sobre todo, por la isla, y cuando se marchan de allí, son personas nuevas que han aprendido algo importante sobre sí mismas.

La serie original de los 70 estaba protagonizada por Ricardo Montalbán y Hervé Villechaize como el señor Roarke y Tattoo, guardianes de la isla y encargados de garantizar el bienestar de sus clientes, y su fórmula escapista fue un gran éxito. No era extraño que, en esta moda por revivir ficciones de aquella época, esta isla de la fantasía volviera a las pantallas, curiosamente de dos maneras diferentes: Blumhouse produjo una película de terror y FOX estrenó una nueva serie que mantenía la fórmula autoconclusiva de entretenimiento ligero.

Esa Fantasy Island es la que ha llegado esta semana a AXN White, con Roselyn Sánchez al frente como la sobrina nieta del personaje de Montalbán y con el propósito de ser un visionado veraniego que nos haga pasar un buen rato en las noches de calor. ¿Merece la pena echarle un vistazo a su primer episodio?

De qué va

Bellamy Young es una de las visitantes de 'Fantasy Island'.
Bellamy Young es una de las visitantes de 'Fantasy Island'.

La Isla de la Fantasía es un lugar idílico y, de alguna manera, mágico que hace realidad los sueños de quienes la visitan. Supervisados por Elena Roarke, los huéspedes del resort allí construido no tienen que hacer nada; solo han de dejarse llevar por lo que la isla les ha preparado para que vivan su fantasía más deseada. En el primer capítulo, vemos a una presentadora de televisión que solo quiere comer sin engordar y a una pareja anciana que ansía pasar unos últimos días de diversión como cuando eran jóvenes.

Por supuesto, esas fantasías ocultan otros asuntos que los visitantes deben resolver y, como Elena Roarke repite a menudo, en la isla, no todo es lo que parece.

Lo mejor y lo peor

Hay que ser consciente de que Fantasy Island no tiene más pretensiones que entretener y que, además, respeta bastante fielmente el formato de la serie original. En cada episodio se cuentan las historias de dos huéspedes y, en el caso del primero, una de ellas tiene un subtexto un poco más oscuro y hasta perturbador en el que la serie se atreve a meterse y hasta amaga con llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Contrasta con el tono amable y ligero que lo preside todo y se beneficia de tener en su centro a una actriz como Bellamy Young.

John Gabriel Rodríguez es el piloto que lleva a los huéspedes a Fantasy Island.
John Gabriel Rodríguez es el piloto que lleva a los huéspedes a Fantasy Island.

Ese tono escapista provoca que al primer capítulo le falte un poco de garra. Quitando las connotaciones más oscuras de la historia de la presentadora de televisión, el resto del episodio presenta la premisa y a los principales personajes de la serie como si fueran parte del mobiliario, y no quienes deben dar continuidad a los capítulos. Roselyn Sánchez no es una mala elección como la señora Roarke, pero Fantasy Island necesita darle algo más de desarrollo a su personaje. Insinúa algunas cosas que estaría bien que se exploraran más adelante.

Lo que está muy lograda es la sensación de paraíso y de vacaciones de sus imágenes, con unos verdes intensos que potencian, también, ese componente ligeramente sobrenatural del lugar. Es un poco la isla de Perdidos, pero sin aviesas intenciones y sin que nadie debata sobre si están predestinados a estar allí.

Evidentemente, el concepto puede girar a algo oscuro y terrible con rapidez, como demostró la película de terror con el mismo título estrenada el año pasado, pero la serie no está interesada en eso. Lo complicado es conseguir que el entretenimiento ligero no se quede en algo intrascendente y poco interesante y, para ello, es necesario que los personajes principales estén más trabajados. De momento, funcionan para exponer trama, y poco más.

Veredicto

Kiara Barnes y Roselyn Sánchez, en 'Fantasy Island'.
Kiara Barnes y Roselyn Sánchez, en 'Fantasy Island'.

Fantasy Island aspira a ser la serie que veamos para olvidarnos un poco del calor del verano, un poco en el estilo de Crimen en el paraíso. En ese sentido, es inofensiva, sabe cómo presentar su isla como un lugar idílico del que nunca quieres marcharte y busca que sus historias cuenten también algo un poco más serio, sin meterse de lleno en el terreno de un drama existencialista. Eso la convierte en un "peso ligero" que, para algunos espectadores, puede no ser suficiente.

Para los que busquen nada más que escapismo, Fantasy Island necesita dibujar mejor, sobre todo, a Elena Roarke. Al fin y al cabo, ella es la guardiana de la isla y quien tiene contacto con todos los demás personajes. Es de esperar que esa labor vaya ocurriendo a lo largo de los siguientes episodios pero, de momento, es la gran asignatura pendiente.