Ver o no ver: 'Intimidad' (Netflix)
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Ver o no ver: 'Intimidad' (Netflix)

Cada vez hay más series y menos tiempo para verlas. Por eso, si eres de los que les cuesta encontrar horas libres en el día, esto te interesa. Cada semana elegimos una serie de estreno, analizamos su primer capítulo en pocas palabras y nos mojamos para descifrar si de ahí saldrá una buena historia. Esta semana, echamos un vistazo al nuevo estreno español de Netflix, 'Intimidad'.

Por Marina Such - 10 Jun 2022

En 2019, una trabajadora de la fábrica de Iveco en San Fernando de Henares (Madrid) se suicidaba después de que se viralizara entre sus compañeros de trabajo un vídeo íntimo suyo. Siete años antes, en 2012, Olvido Hormigos, entonces concejala en el ayuntamiento de Los Yébenes (Toledo), veía cómo se publicaba un vídeo de naturaleza similar que le costaba su puesto. En ambos casos, las imágenes se habían lanzado sin el consentimiento de las afectadas y con el ánimo de hacerles el mayor daño posible.

Es inevitable no acordarse de estos casos al ver Intimidad, la producción original española que Netflix estrena hoy. Creada por Verónica Fernández y Laura Sarmiento, se mete de lleno en las consecuencias que un hecho así tiene en las víctimas y en sus entornos, y en cómo la sociedad, en general, no se los toma todo lo en serio que debería. Violaciones de la intimidad ha habido muchas a lo largo de las décadas, desde la cinta sexual robada y vendida en internet que se ve en Pam & Tommy hasta el hackeo masivo de fotos privadas de actrices de Hollywood en 2014, y la serie quiere que el espectador se plantee su respuesta ante estos casos.

Con un gran reparto, encabezado por una Itziar Ituño que aprovecha aquí la popularidad que le ha dado La casa de papel a nivel global, y una ambientación muy cuidada en Bilbao y alrededores, Intimidad se presenta como uno de los estrenos nacionales destacados de la plataforma, que lleva un 2022 con un nivel tirando a mediocre en cuanto a sus series nuevas. ¿Invertirá esta ficción la tendencia?

De qué va

Malen (Itziar Ituoño) es una política emergente en Bilbao que ve en las noticias cómo alguien ha publicado un vídeo íntimo suyo, grabado sin consentimiento, y que amenaza con cortar en seco su carrera. Por otro lado, Begoña (Patricia López Arnaiz) recibe la noticia de que hermana Ane (Verónica Echegui) se ha suicidado. Alguien había compartido entre sus compañeros de trabajo un antiguo vídeo sexual en el que ella aparecía.

Malen intenta minimizar daños y busca una manera de continuar contando con la confianza de su partido, mientras su marido y su hija (Yune Nogueiras) lidian con las consecuencias que esto tiene para ellos, más acusadas en el caso de la adolescente. Por su parte, Begoña intenta comprender cómo pudo su hermana tomar esa decisión tan drástica y acaba acudiendo a la policía, donde la agente Alicia (Ana Wagener), especializada en este tipo de delitos, empieza a investigar de dónde pudo haber salido el vídeo.

Las dos mujeres acabarán cruzando sus caminos, pero no saben que hay ciertos intereses ocultos en lo que les ha pasado y que alcanzar la justicia que ansían no va a ser fácil.

Lo mejor y lo peor

Begoña busca justicia para su hermana Ane.
Begoña busca justicia para su hermana Ane. / David Herranz (Netflix)

Intimidad se asienta sobre tres pilares: la potencia de su tema, la fuerza de sus actrices y el cuidado que se ha puesto en el aspecto visual. De este último destaca la manera en la que está retratado Bilbao, sacando todo el partido a los lugares de la ciudad más conocidos (como el espectacular interior de la Alhóndiga) y a los barrios más humildes, y dejando claros los diferentes mundos en los que se mueven sus personajes, que van de los pasillos del ayuntamiento a un caserío en medio del monte.

En cuanto al reparto, todos los actores están perfectamente elegidos y dibujan con rapidez cómo son sus personajes. Especialmente interesante son la relación entre Itziar Ituño y Emma Suárez, que interpreta a la jefa del partido, y la manera en la que Ana Wagener va componiendo a esa policía que sabe lo crucial que es denunciar estos casos, y también que las víctimas muchas veces no lo hacen porque quieren olvidarlo todo rápido y prefieren ahorrarse la vergüenza.

El personaje que, inicialmente, cuesta más de pillar es el de la hija adolescente de Malen, que sufre indirectamente las consecuencias del escándalo. El riesgo de que sea una joven rebelde sin más está ahí, pero a través de ella vemos también cómo la sociedad tiene muy interiorizado culpabilizar a las víctimas, reírse de ellas y demostrar una completa falta de empatía. La misoginia generalizada es el tema que subyace por debajo de todo lo que muestra Intimidad.

Yune Nogueiras interpreta a la hija adolescente de Malen.
Yune Nogueiras interpreta a la hija adolescente de Malen. / David Herranz (Netflix)

Ahí encontramos la gran virtud de la serie, que es la manera en la que deja muy claro que estos vídeos virales no son motivo de broma, que nadie está a salvo de verse en uno de ellos y que tienen unas consecuencias muy claras y, en ocasiones, muy trágicas. Al hacer que sus mujeres protagonistas procedan de distintas extracciones sociales, universaliza el problema, y el primer episodio puede resultar, en ocasiones, bastante intenso cuando vemos la falta de empatía detrás de muchas de las reacciones ante los vídeos virales.

La línea entre la explotación gratuita del drama y una denuncia de la situación es muy fina y pende constantemente sobre Intimidad, pero su inicio consigue sortearla. Es necesario que veamos la seriedad de la situación antes de que la trama empiece a desarrollarse por completo.

Veredicto

Verónica Echegui es Ane, trabajadora en una fábrica que sufre una violación de su intimidad.
Verónica Echegui es Ane, trabajadora en una fábrica que sufre una violación de su intimidad.

Intimidad empieza con mucho potencial y presentado perfectamente a sus protagonistas y las circunstancias que las rodean. La voz en off puede, en ocasiones, resultar redundante, y la dinámica familiar de Malen arranca algo antipática, pero las virtudes superan a los defectos. Las actrices están impresionantes y los guiones establecen con rapidez lo difícil que es aguantar en una situación como esa en la que se mezclan la vergüenza de las víctimas y el morbo de los demás para crear un cóctel de emociones complicado de manejar.

Hay algún detalle en la historia de Malen que apunta a que va a haber cierto componente de thriller que ya veremos cómo evoluciona, y Alicia necesita algo más de profundidad para que no sea únicamente un elemento que mueve la trama, pero es de suponer que eso lo iremos viendo en los siguientes episodios. Por lo visto en el primero, la serie deja muy claro qué le interesa contar y lo que pretende con ello.

¿Puede ser el estreno que Netflix necesitaba para redimirse de cierta sensación de indiferencia ante sus series españolas? Tal vez. Lo que está claro es que Intimidad, precisamente, no va a dejar indiferente por la fuerza de su tema.