Ver o no ver: 'No me gusta conducir' en TNT
Críticas
Ver o no ver: 'No me gusta conducir' en TNT

Cada vez hay más series y menos tiempo para verlas. Por eso, cada semana elegimos una serie de estreno, analizamos su primer capítulo en pocas palabras y nos mojamos para descifrar si de ahí saldrá una buena historia. Esta semana, la elegida es 'No me gusta conducir', la nueva comedia creada por Borja Cobeaga para TNT.

Por Marina Such - 25 Nov 2022

El guionista y director Borja Cobeaga es conocido por sus comedias en cine escritas al alimón con Diego San José. Pero igual que este último ha creado su propia serie (la trilogía iniciada con Vota Juan), él se lanza a ese mismo ruedo con No me gusta conducir, una serie para el canal TNT que se basa en una experiencia personal suya: haberse sacado el carné de conducir pasados los 40. Su sensación de sentirse demasiado viejo para aquello, provocada por estar rodeado de chavales veinteañeros en la autoescuela, impulsa una trama que esconde más cosas por debajo.

Los protagonistas de la serie son Juan Diego Botto (Buena conducta), Leonor Watling (La templanza), Lucía Caraballo (La reina del pueblo), Cindy Fuentes y David Lorente (Amar es para siempre), con la participación especial de Javier Cámara y Carlos Areces. Todos ellos están unidos por relaciones sentimentales (ya acabadas), familiares, profesionales o de amistad, y son el centro de la comedia, que construye sus gags más a través de situaciones, y de cómo reaccionan los personajes a ellas, que de chistes puros y duros.

No me gusta conducir es una de las producciones propias de TNT en España, después de la saga de Juan Carrasco y Maricón perdido, y apunta a ser también una de las comedias nacionales del año.

De qué va 'No me gusta conducir'

Pablo es un profesor universitario de literatura medieval española que, cumplidos ya los 40, decide sacarse el carné de conducir. En esa decisión pesa el hecho de que se ha separado de su mujer, que era quien lo llevaba a todas partes, y una promesa que se hizo a sí mismo tras la muerte de su padre. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que aprender a conducir le va a resultar un poco más complicado de lo que espera, y no solo porque en la autoescuela coincida con una de sus alumnas de la universidad.

Además, su profesor es un tipo bastante peculiar y Pablo, al final, irá relajando su estricta manera de ver el mundo y disfrutando un poco más de la vida. Porque no puede seguir siendo el tipo gruñón y un poco estirado y misántropo que había sido hasta ahora.

Lo mejor y lo peor

Juan Diego Botto y Lucía Caraballo, en 'No me gusta conducir'.
Juan Diego Botto y Lucía Caraballo, en 'No me gusta conducir'.

Desde el principio, No me gusta conducir establece claramente quién es Pablo y cómo es el mundo en el que se mueve. Botto le imprime la humanidad suficiente para que sus aires de superioridad intelectual no resulten irritantes y, sobre todo, funciona a la perfección con esa cara de estar perdidísimo, pero no querer reconocerlo, cada vez que va a la autoescuela. Siendo el protagonista principal, resulta crucial que el público pueda comprender a Pablo, cuando no empatizar directamente con él, y lo consigue.

Ayuda también a ello el plantel de personajes que lo rodean. El optimismo juvenil de Yolanda es un gran contrapunto para Pablo, del mismo modo que resulta refrescante la relación que tiene con su ex; ya no están juntos, pero siguen siendo amigos y Botto y Watling comparten una química muy fácil y cercana que transmite esa sensación de que son dos personas que se conocen demasiado bien.

Leonor Watling es la ex mujer de Pablo en 'No me gusta conducir'.
Leonor Watling es la ex mujer de Pablo en 'No me gusta conducir'.

La gran revelación de la serie, sin embargo, es David Lorente, un veterano actor secundario que brilla con ese profesor de autoescuela que no para de hablar y que casi solo utiliza frases hechas. La manera en la que las dice y la impresión de que se preocupa de verdad por sus alumnos evita que caiga en el cliché del profesor de autoescuela un poco trasnochado y, además, es la principal arma cómica de la serie.

Porque Cobeaga también la imprime de un lado más emocional que tarda un poco en aparecer, pero que constituye el quid de la cuestión para Pablo. Está en una edad en la que empieza a replantearse algunas cosas, en las que la familia adquiere más importancia de la que creía, y ese andamiaje sentimental permite que la comedia tenga mayor alcance. Porque no solo es Pablo; Yolanda y Lorenzo tienen también una parte familiar importante para la historia.

El veredicto

El trío principal de 'No me gusta conducir'.
El trío principal de 'No me gusta conducir'.

No me gusta conducir entrelaza perfectamente el humor y la emoción, logrando que el diálogo entre ambos eleve la serie por encima de la aparente sencillez de su propuesta. Lo que está en juego para Pablo puede parecer poca cosa, pero para él resulta importante y, de hecho, es algo con lo que todos los espectadores pueden identificarse fácilmente. Lo mismo ocurre con los dilemas de Yolanda y Lorenzo, que los convierten en más humanos y no solo secundarios que deben contrarrestar la concepción del mundo del protagonista.

El primer episodio es divertido, construye rápidamente a todos los protagonistas y, sobre todo, a Pablo y conecta emocionalmente la comedia con lo que hace que ese personaje sea así o, mejor dicho, se sienta de esa manera en ese momento. Apunta a ser una de las comedias españolas del año, y a dejar un secundario como Lorenzo que va a ser muy popular. Como diría él mismo, fácil y para toda la familia.