Ver o no ver: 'El turista' (HBO Max)
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Ver o no ver: 'El turista' (HBO Max)

Cada vez hay más series y menos tiempo para verlas. Por eso, si eres de los que les cuesta encontrar horas libres en el día, esto te interesa. Cada semana elegimos una serie de estreno, analizamos su primer capítulo en pocas palabras y nos mojamos para descifrar si de ahí saldrá una buena historia. Así sabrás si merece la pena seguir viéndola o no. O lo que es lo mismo: si vas a perder tu tiempo, o a invertirlo.

Por Marina Such - 04 Mar 2022

Tener a un personaje amnésico en el centro de un thriller siempre da mucho juego. La saga de Jason Bourne (incluida la serie Treadstone), Memento, el cómic XIII... La pelea por salvar su vida siempre es mucho más emocionante si no sabe quién lo persigue ni qué ha hecho para estar en su punto de mira. De ahí parte también El turista, la miniserie británica que acaba de estrenar HBO Max y que eleva la apuesta al hacer que su protagonista se encuentre desorientado, amnésico y totalmente perdido en pleno Outback australiano.

Los creadores de la serie son dos expertos en el género como los hermanos Harry y Jack Williams, que han tenido grandes éxitos en el thriller con ficciones que suelen presentar misterios que parecen imposibles de resolver o que destacan por algún elemento especial: en The Missing, un padre británico buscaba desesperadamente a su hijo desaparecido en Francia; en Rellik asistíamos a la narración al revés de la persecución de un asesino en serie; en Liar, una mujer intentaba demostrar que el hombre con el que había tenido una cita la había violado, pese a que ella no conseguía recordar nada.

El turista encaja en su modus operandi habitual hasta en el reparto, encabezado por alguien tan conocido como Jaime Dornan y en el que encontramos también a un habitual del nordic noir como el islandés Ólafur Darri Ólafsson. HBO Max ha lanzado los seis capítulos de la serie, pero para esta sección hablaremos solo del primero.

De qué va 'El turista'

El primer capítulo arranca con una escena que parece sacada de El diablo sobre ruedas, la película con la que debutó Steven Spielberg. Un hombre conduce por una recta carretera en el desierto de Australia. De repente, aparece detrás de él un enorme camión que lo persigue e intenta sacarlo de la calzada, hasta que lo logra. El hombre se despierta, horas más tarde, en un hospital sin acordarse de nada: ni su nombre, ni por qué está allí, ni del accidente de tráfico al que ha sobrevivido. Solo tiene una pista: un pedazo de papel en el que hay escrita una fecha, una hora y un lugar de reunión.

El turista lo sigue en su intento por recordar algo, lo que sea, mientras nos presenta a otro personaje que va a ser también importante: una agente de policía en prácticas con algunos problemas de autoestima y un prometido bastante cretino. Pese a que todos le dicen que no se moleste en investigar, ella es de la escuela de la protagonista de Fargo y siente no solo que debe ayudar a ese hombre, sino que también hay ciertas cosas que no terminan de encajar.

Y, a todo esto, ese hombre empieza a darse cuenta de que alguien intenta matarlo. Tal vez sea el cowboy barbudo y ligeramente extraño que aparece en el hospital para preguntar por él.

Lo mejor y lo peor

Danielle McDonald es la agente en prácticas Helen Chambers.
Danielle McDonald es la agente en prácticas Helen Chambers.

Los hermanos Williams tienen un don para presentar misterios. Desde el principio consiguen picar la curiosidad del espectador sobre la identidad de ese hombre, en parte por esa espectacular introducción y, en parte, porque en el primer episodio ya se obtienen algunas respuestas sobre lo que estaba haciendo él en esa parte del país cuando tuvo el accidente. Y se plantan otros enigmas, claro. De estos apenas se ofrecen las pinceladas justas para mantener la trama en movimiento.

Además, Jaime Dornan es un buen protagonista. Es posible que su personaje haya tomado alguna decisión despreciable pero, por el momento, resulta entretenido verlo buscar algo que estimule su memoria. Y la ambientación también ayuda. No es sencillo intentar recordar en un paisaje monótono, dominado por la arena y un color entre anaranjado y marrón, en pueblos diminutos indistinguibles unos de otros.

Dornan es también una buena elección porque encaja en el ligero tono humorístico que preside el principio de El turista. Los Williams parecen haberse fijado en otros hermanos muy famosos, los Coen, para aportar cierta ligereza a la historia y su matón podría haberse escapado perfectamente de un casting para sustituir a Javier Bardem en No es país para viejos. Hasta las pequeñas excentricidades de algunos personajes son muy "coenianas" y, realmente, ayudan a que este capítulo inicial deje con ganas de ver más.

¿Lo peor? Eso está más en que la promesa presentada aquí no consiga cumplirse en el último episodio. Solucionar un misterio nunca es tan atractivo como introducirlo.

El veredicto

El protagonista de 'El turista' intenta recordar quién es.
El protagonista de 'El turista' intenta recordar quién es.

Solo por el primer episodio, El turista presenta un misterio entretenido con un protagonista lo suficientemente interesante para que no nos cansemos de ver sus esfuerzos por atar cabos y descubrir su identidad. La amnesia, en ese aspecto, siempre es muy atractiva en los thrillers porque coloca a quien la sufre en desventaja y le obliga a tirar de otros recursos para salir adelante. Además, el espectador sabe más que él, por lo que se genera cierta tensión por saber en qué momento confluirán todos los hilos.

Es una miniserie corta y que apunta a ser un visionado rápido, impulsado por la curiosidad por averiguar por qué el personaje de Jaime Dornan ha acabado allí, en medio de ninguna parte. ¿Está huyendo de alguien? ¿Es, en realidad, el villano de la historia? ¿Quién y por qué intenta acabar con él? Tener la respuesta a esas preguntas es tan buena excusa como otra cualquiera para darse un maratón. Y ayuda que El turista no termine de tomarse a sí misma demasiado en serio, algo que puede compensar una resolución floja, si se diera.