Ver o no ver: 'Las de la última fila'  (Netflix)
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Ver o no ver: 'Las de la última fila' (Netflix)

Cada vez hay más series y menos tiempo para verlas. Por eso, si eres de los que les cuesta encontrar horas libres en el día, esto te interesa. Cada semana elegimos una serie de estreno, analizamos su primer capítulo en pocas palabras y nos mojamos para descifrar si de ahí saldrá una buena historia. Esta semana, la elegida es 'Las de la última fila', la primera serie creada por el cineasta Daniel Sánchez-Arévalo para Netflix.

Por Marina Such - 23 Sep 2022

Desde Azuloscurocasinegro, Daniel Sánchez-Arévalo entró en la puerta grande en el cine español con historias de personas que atraviesan algún tipo de crisis vital y no saben cómo manejarla. Lo mismo era un hombre que pasaba de querer perder peso a convertirse en gurú del adelgazamiento (Gordos) que un adolescente con problemas para socializarse que entabla un gran vínculo con una perra de terapia (Diecisiete). A Sánchez-Arévalo, sin embargo, le faltaba participar en la creación de una serie, más allá de escribir algunos episodios de Farmacia de guardia o Hermanas antes de pasarse al cine.

Esa serie es Las de la última fila, una historia en la que el director pasa a centrarse en personajes femeninos que, por supuesto, están en un momento de sus vidas propicio a replantearse algunas cosas que creían ya superadas. El gran activo de la ficción es su quinteto protagonista, formado por Itsaso Arana, Mariona Terés, Godeliv Van den Brandt, María Rodríguez Soto y Mónica Miranda, que interpretan a amigas desde la infancia porque, por sus apellidos, siempre acababan sentadas en la última fila del aula.

Es una apuesta de Netflix un poco diferente de las últimas series españolas que ha estrenado, que se escoraban más hacia el thriller y hasta el terror, caso de Santo y Alma. Las de la última fila se encuadra más en la tragicomedia, en una ficción muy pendiente de la evolución emocional de sus personajes. Te contamos qué puedes esperar de su primer episodio.

De qué va 'Las de la última fila'

Sara, Carol, Leo, Olga y Alma son amigas desde la infancia que todos los años se reservan una semana para irse juntas de vacaciones a Cádiz. La vida las ha llevado por caminos diferentes, pero mantienen esa constante. Un año, sin embargo, el viaje adquiere otro matiz porque a una de ellas le diagnostican cáncer y deciden irse antes de que empiece con las sesiones de quimioterapia. Se rapan todas la cabeza y también acuerdan que van a ponerse retos que deben cumplir todas.

Esos retos, sin embargo, van a sacar a relucir inseguridades que no han resuelto y, sobre todo, aspectos de su vida que, a lo mejor, necesitan ser replanteados, ya sea el temor a formar una familia, la sensación de estar estancada o la necesidad de recuperar una identidad que se pierde entre el marido y los hijos.

Lo mejor y lo peor

Lo que más destaca de Las de la última fila son sus cinco protagonistas. Transmiten desde el principio que sus personajes se conocen desde siempre, que han vivido muchas cosas juntas y que se entienden sin necesidad de que nadie hable. El primer episodio las presenta con eficacia, intercalando momentos de sus vidas con el principio del viaje, y es a través de la dinámica grupal de todas como vamos conociendo, por ejemplo, la obsesión por seguir las reglas de Sara, o que Leo transmite una fachada huraña que no es tal, o que todas ven a Olga como la más libre del grupo.

'Las de la última fila' sigue a cinco amigas en un viaje muy especial.
'Las de la última fila' sigue a cinco amigas en un viaje muy especial. / Julio Vergne (Netflix)

El mecanismo que sirve para ir desenredando quiénes son es la decisión de escribir en trocitos de papel, y de manera anónima, diferentes retos que tienen que hacer durante el viaje, desde enrollarse con otra mujer a drogarse todas juntas o cometer algún delito. Los papelitos, como los apodan, a veces resultan un poco artificiales, pero acaban mostrando emociones que ellas tenían bastante reprimidas. El primer capítulo gira en torno a "probar con otra chica", lo que despierta ciertos sentimientos sin resolver del todo entre Sara y Alma, que siempre han sido mejores amigas, y lleva a Carol a desinhibirse un poco.

Algunos diálogos suenan un poco forzados, pero las actrices casi siempre los sacan adelante por la humanidad que imbuyen a sus personajes. Ya en el primer capítulo se empieza a tenerles algo de cariño, básicamente, por la manera en la que se relacionan entre sí. Se establecen también las cosas de las que no quieren hablar y lo que sí llama la atención es que la serie empieza sin que sepamos quién es la que tiene cáncer.

En realidad, no es una decisión que importe demasiado en la trama. Cualquiera de ellas podría haber recibido el diagnóstico porque todas entran en una fase reflexiva que viene dada también por la edad y sus situaciones vitales. El capítulo inicial quiere ser lúdico y divertido, pero se nota por debajo el lado más emocional que le interesa a Sánchez-Arévalo.

El veredicto

Carmen Machi es uno de los actores invitados de 'Las de la última fila'.
Carmen Machi es uno de los actores invitados de 'Las de la última fila'. / Julio Vergne (Netflix)

El atractivo de Las de la última fila descansa en la compenetración de su reparto, que vende perfectamente el vínculo que une a las cinco protagonistas. Toda la serie, de hecho, se mueve entre ellas, con pequeños detalles que abren un poco su mundo al mostrar, por ejemplo, las llamadas de teléfono de una manera diferente a como estamos acostumbrados a verlas. Podría ser una obra de teatro perfectamente, y Sánchez-Arévalo se preocupa de que tenga cierta identidad visual.

Algunas de las actrices no son tan conocidas y eso ayuda a que el grupo sea la gran estrella, aunque hay algunas participaciones especiales de nombres más famosos como Javier Rey, Carmen Machi o Antonio de la Torre. Si preferimos huir de thrillers, aventuras de fantasía o personajes torturados, la tragicomedia de esta serie merece un vistazo.